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lunes, 15 de junio de 2020

Entro en la habitación sola

Entro en la habitación sola  y la luz rasguña de golpe la palabra.

Digo algo entonces, digo la palabra nube 

Digo la palabra tren

La palabra locura

Laberinto

Ariadna

Ovillo

Minotauro

Muerte

Vestido negro

Luto

Entro en la habitación sola y la luz rasguña de golpe la palabra

Cierro los ojos

Y caigo en todos los abismos cercanos.

 

@Karen Valladares 
Tomado del poemario nosotros ese mar ese silencio.

domingo, 3 de mayo de 2020

Esperma.

Probé tu esperma mientras sostenía el vaivén de tus caderas y mi rostro respiraba lento el sudor pálido de tu pelvis.
- Hacia frío- pero eso no era importante para nosotros.
Tampoco la oscuridad de la habitación blanca.
Importaban otras cosas en ese momento.
Importaba reconocer tu piel sobre mi piel desnuda
Y el áspero de los gemidos.
El síndrome de meniere se apoderaba de mi pero yo fingía tener el perfecto equilibrio. Aprendí de memoria tu olor
Y saboreé con mi boca cada parte de tu cuerpo, supe entonces que te pertenezco.
Ahora tu cuerpo desnudo pronuncia lentamente mi boca.

Derechos reservados,
Karen Valladares.

lunes, 20 de abril de 2020

Madrugada


...En la última tarde tu mirada tenía
        un dolor a jardines descuidados..."
Rossana Acquaroni

La madrugada es una moneda escondida debajo de la almohada.
Mientras el insomnio se escribe con la saliva del recuerdo que más duele.
Espejo que arroja la sombra de tu reflejo
Sombra que parpadea ante la luz.
Dibujo desteñido a mitad de la página
Inmovilidad de lo absurdo que no puede pronunciarse.
Metáfora inconclusa
Psicología de la soledad  asustada
Punto final de un verso  a lo Storni
Llanto de las cosas que rompen la calma.
Paisaje con tu rostro de fondo.
Eso es esta madrugada.

© Karen Valladares


martes, 4 de febrero de 2020

Aquí mi cuerpo



Volveme, cariño, la mujer deseada, que se toca frente al espejo, pensando en vos. 
Mientras humedezco y gimo, y toco el clitoris en circulos  
Y con mi otra mano, apreto mis pechos de amapola  
De puñado de ceniza dorada 
Y cierro los ojos y te imagino subido en mí  
Como pájaro en la copa de un árbol. 
Volveme, cariño, la mujer deseada que se toca frente al espejo  
Pensando en vos mientras humedezco y muerdo los labios y digo tu nombre  
Mientras lo dibujo con la llema de mis dedos en mi vientre abultado 
Olvido la habitación a oscura, el espejo al frente e introduzco mis dedos adentro de la vagina 
Gimo, encorvo el cuerpo pienso en vos, cariño,   
Saco los dedos rozo mis piernas, subo las manos húmedas de fluidos embarro mi pelvis  
Mi ombligo, mi abdomen, mis pechos, vuelvo a mi clítoris, vuelvo a moverlo en círculos, algo explota dentro de mi y te maldigo mil veces, por no ser tú el que provoca mis gemidos. 

 Tomado del poemario cartografía del deseo

domingo, 13 de octubre de 2019

Agonía






Abuela agoniza lento, su mente confunde los nombres de sus hijos no puede abrir los ojos

El olor a café, es permanente, es invierno, pero en casa todos hemos olvidado la lluvia.

El llanto es el símbolo de su despedida, abuela ha enmudecido y su cuerpo inerte yace sobre la cama , vuelve a llover , nosotros lloramos. Nos consolamos en un abrazo. Llueve fuerte, las ventanas se iluminan con los relámpagos, los niños tienen miedo.

Los niños no pueden dormir, los perros hacen su respectivo escándalo , sigue lloviendo.

Abuela agoniza, el dolor rompe su garganta, llama a sus muertos y los recibe, nos da miedo.

Su cuerpo tiembla, su boca tiene ampollas, su cuerpo lleno de hematomas  no resiste las jeringas. Nosotros aùn lloramos, no aceptamos su agonía, su cuerpo ha perdido el color, ha perdido el movimiento, llueve, pero nosotros ignoramos la lluvia.
©Tomado de ninguna tarde azul
©Karen Valladares
Derechos reservados

viernes, 19 de julio de 2019

Canto a la neblina
I
Se rompe la neblina, querido.
Y acá la ausencia es una bala que razga las cuerdas vocales.
Acá la desnudez se pronuncia sola.
- No hay moneda, querido, para lanzarla al aire mientras el orgasmo explota en la punta de mis dedos
II
Se rompe la neblina, querido,
Con ella escribo tu cuerpo sobre mi cuerpo y no permito que ningún pájaro parpadee ante su caída
Después de crucificar su vuelo
- pero no somos esos pájaros, querido-
A penas somos el suspiro del deseo olvidado ese que se vuelve un tango fúnebre cuando pronunciamos la muerte .
III
Se rompe la neblina,querido,
Y la mañana es un tigre que abandona sus rayas incoloras, sus colmillos que marcan la piel donde tantas veces te he pronunciado.
Somos nada ahora querido
Ambos en rutas opuestas
Donde no podemos tocar ni la lluvia ni el mar ni la última distancia que ahora se convierte en un árbol abandonado atrás de la casa.
©Karen Valladares.

sábado, 29 de diciembre de 2018

Vía crucis


Imagen tomada de la web.
https://sp.depositphotos.com/98675884/stock-video-amorous-couple-kissing-in-bed.html

Comienza la plegaria a la hora exacta
El ritual de decir tu nombre silaba por por silaba.
Habitación a oscuras
Invocación a los cuatro ángeles mayores
A nada le temo ahora
Caricatura con rostro borroso
Escritura automática,
ha terminado el rosario.
Vuelvo por otro más largo
El orgasmo necesita repetirse
No importa la noche y sus cuentos de hadas
Los gemidos aumentan
Mientras mis pezones son la iglesia donde se viene a crucificar tu boca.
Olvido el rezo , mientras arrugo las sábanas con mis manos y nos vemos
, y siento tu corazón arder junto al mío y ardemos ambos
Y digo tu nombre mientras rasgo tu espalda desnuda
Nada importa por ahora, nada, absolutamente nada.
Abro mis piernas como si fuera tu casa, el lugar encantado
El río caudaloso que te baña el rostro.
Rompes el gesto con un gemido y luego otro y otro
Y ahí las plegarias y las cruces no importan
Acá soy tuya cuando mis pechos se presionan libres en tu boca
Y yo a ojos cerrados deshilvano el sudor que corre por tu dorso.
 © Karen Valladares
Tomado del poemario cartografía del deseo. 

viernes, 25 de mayo de 2018

Diario


25 de mayo de 2018


Presiento que ya nada pasa entre los dos. Los silencios aterran.
Las palabras salen tartamudas o quebradizas 
La lluvia de estos días me trae tu recuerdo.
Digo una vez tu nombre
digo pájaro
digo viento,
digo esta desnudez ya no es tuya.
Tuyos mis silencios
tuyos mis llantos
tuyos mis ausencias.
© Karen Valladares.
Tomado del poemario 
( Diario inédito - aproximaciones del olvido)

martes, 1 de mayo de 2018

Diario

Diario
5to día de vértigo
1 de mayo del 2018


En la madrugada me despertó el mareo y las nauseas.
había un frío muy fuerte que me recorría completa.
No podía abrir los ojos.
Estos días de vértigo he sentido un enjambre de insectos en mi oído .
Aun tengo el sabor ácido de los medicamentos de ayer
aun deseo seguir en cama.
Hablo un par de minutos con el y jura extrañarme tanto como yo. Pero esta vez no tengo fuerzas ni para hablar y decirle que extraño su boca pequeña.
Se cierran los ojos de forma automática y vuelvo al sueño profundo a recordar que cada 8 horas debo medicarme.
Los nombres de los medicamentos me suenan interesantes.
paracetamol, glisulin 750,ciprofloxacina. Evitar el ruido fuerte y el viento. Pero en ese momento nada importaba.
Las fiebres van y vienen. Comienzan a darme pánico.
® Karen Valladares


lunes, 12 de marzo de 2018

Diario





Lunes 12 de marzo del 2018

El miedo era un planeta extraño.
Odette Alonso

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Dame el tiempo necesario para el olvido.
Para desdibujar tu nombre de mi boca.
Para volver el sueño
a la luz como túnel. 
A cerrar la herida
a no llorar
a no escribir nada, absolutamente nada.
Tengo en mi, el cansancio, 
el insomnio marchito
la luz tenue de tus ojos negros.
Nada me pertenece de ti y duele. 

martes, 19 de diciembre de 2017

DIARIO

Diario
12 de diciembre del 2017



Soy una casa deshabitada
una palabra tartamuda
una caricia que espera
una isla
un barco que naufraga en alta mar
Paraguas sin aguaceros
Canto a Piaff, a Buicka a Serrat y grito mi corazón desnudo como si fuera un jazz o un tango .¿que alguien me salve, por favor! Voy muriendo y me tiembla la voz y la mano y todo el cuerpo... Cómo olvido el sabor de tus ojos y la pequeñez de tu boca.
Nada podré olvidar al menos en estos días de lluvia y frío donde nos prometíamos estar juntos.
Donde me decía: imagine que ahí estoy junto a usted y que soy su almohada... pero el recuerdo no me salva por ahora .
Debo dejarte ir y volverme al olvido y al silencio como mis únicas batallas.
Todo de mí te pertenece.
Estoy vacía.
©K.V

martes, 31 de octubre de 2017

Hay que volver

"Las voces se elevan queriendo matizar las aspiraciones de soledad a que obligan
los espacios"
A.Pizarnik.

Hay que volver a veces al silencio. 
A la oscura hora que pertenece al insomnio
A la palabra quebrada que sale de mis ojos y de mis manos. 
A la duda que martilla sobre la pregunta
Al espantapajaros que es tu recuerdo.
Hay que volver a la palidez de la voz que no nos pertenece.
A la silueta en la pared que se desborda.
Al viento frío que empaña la ventana.
A una espalda desnuda esperando una caricia precisa.
Hay que volver al naufragio de intentos abandonados
A las ganas de decir algo, cualquier cosa que nos taladre el corazón.
A la página arrugada
A las ganas de no pensarlo y repetir su nombre mil veces.
Fallece el insomnio,
Manecillas adormecidas son mis lágrimas,
nada tengo que decir.
Hay que volver a veces al silencio.
Al vacío,
a la nada,
a las horas cansadas de la espera.
La luz que raspa la pupila
Dibujo desteñido.
Aguacero por venir.
Hay que volver al hundimiento de la palabra que duele
que rasguña el más profundo dolor
la soledad más áspera, la más terrible necesidad de gritarlo todo, pero con miedo.
Sospecho que nada de esto dolerá.
©Karen M Valladares
Derechos reservados.

miércoles, 6 de septiembre de 2017



“Concédeme esos cielos, 
esos mundos dormidos, el peso del silencio, ese arco, ese abandono, 
enciéndeme las manos, ahóndame la vida con la dádiva dulce que te pido”
Idea Vilariño

Dame la hoja caída del árbol
El silencio póstumo de las cigarras después de la lluvia
La neblina de una madrugada de invierno
El ardor del sol en pleno mediodía
El litoral del horizonte más lejano
El  ritual de las palomillas debajo de una lámpara
Las manos cruzadas como símbolo de espera
El temblor del parpado como único misterio
La lluvia no importa en este preciso momento.
Dame:
La brevedad de la caricia ante un cuerpo desnudo imaginado.
El orgasmo partido en pedazos
el sabor de unos labios insípidos
lo agridulce de una espera
la tarde que sorprende a veces con algún color raro en el cielo.
Dame la silaba que falta en la palabra
El latir de la bestia
El corazón roto de una mujer despechada.
El llanto, el rostro humedecido, el labio tembloroso.
La página arrugada

El remedio casero para el olvido.

©Karen Valladares. 

viernes, 18 de agosto de 2017

Duele

Duele el vacío claroscuro de tus brazos
La esquizofrenia del desvelo en la primera hora de la mañana.
La taza de café temblorosa en la mano.
El Grito que rasguña la garganta. El aroma de tu nombre que revuelve el recuerdo
Duele la circunferencia de tus manos sin tocarme
Tu cuerpo desnudo, abismo al que deseo caer profundamente
Silbato de la noche
Preludio del deseo
Acorde desafinado
Constelación de mariposas dormidas
Misterio detrás del parpado
Suicidio del tiempo en mis rodillas.
Duele el invierno y no poder detener la lluvia con un abrazo nuestro.
La distancia es un flamenco, piano roto, acorde para chelo y trompeta.
Orquesta sin ritmo.
Tierra húmeda del olvido, manos vacías, mi propio naufragio
Simulacro de abandono.
©k.v.

miércoles, 7 de junio de 2017

Lo que tengo es el ruido.

Lo que tengo es el ruido
“ Y falta que uno se atreva a hacer ruido”
Lydia Daher

Lo que tengo es el ruido del fondo
Una canción vieja de los 60´s
Un vestido gris que apenas llega a la rodilla
Una luz pálida muy pálida que fallece cada vez que la miro
El viento que entra por una rejilla y que a nadie le importa.
Sospecho el llanto y limpio el rostro con un paño
Pienso en el en sus grandes ojos cafés
Y eso jamás fue mío.
Lo que tengo es el ruido de fondo
La circunferencia de mis manos vacías
Y la planicie de mi cuerpo ahora que te has ido.
Voy muriendo
Como gaviota sin mar
Como mar sin orilla donde estallar .
Siempre es lo mismo,
Decir tu nombre, dejarlo deslizarse hasta la última línea de mi pelvis
La cama vacía, esperando nada, esperando lo absurdo, otro silencio.
Lo que tengo es el ruido del fondo
Una canción vieja de los 60´s
Un montón de páginas en blanco, muchas cosas por decirte
El murmullo de una canción que he pensado en dedicarte
El recuerdo de tu cuerpo sobre el mío
Nada ahora en mis labios,
En mis manos,
En mis ojos.
Lo que tengo es el ruido del fondo
Una canción vieja de los 60´s
Y un recuerdo que florece mi boca cuando lo digo.


 ©Karen Valladares. 

martes, 30 de mayo de 2017

Pude decir las cosas de otro modo



Pude quizá, decir las cosas de otro modo.
No pensar en sus formas ni en sus cosas.
No sentir la última orilla de su filo
Todo puede ser distinto
Incluso cuando nada importa
Cuando todo está acabado
Terriblemente acabado.
Pude, quizás, decir las cosas de otro modo.
Lanzar la palabra como bala
Como pájaro al viento
Como piedra al vacío
como moneda al pozo .
Pude quizás decir que no puedo conmigo misma
Que dentro de  mi hay una  bandada de pájaros
Hay raíces que van creciendo y me destruyen de a poco
Hay luciérnagas que parpadean y pardean y raspan los costados
Como si esa fuera su única misión.
Soy la estación a la que nadie baja o sube.
Presiento a veces el llanto raspando las pupilas
O el viento que alborota sin gracia mi pelo.
Todo puede ser diferente.
Sin importar el dolor de tu ausencia ahora que te has ido.
No quiero pensar en el ruido que has dejado
Ni el la voz diminuta que me atormenta.
La soledad es una bocanada de humo algunas veces.
Pero te juro que no importa
Que nada duele
Que nada me arrebata la vida
Ni lloro, ni nada, absolutamente nada.
Pude quizás decir las cosas de otro modo
Pero No lo hice

No lo hice. 

©Karen Valladares.

viernes, 21 de abril de 2017

No sé

No sé cuándo he de olvidarte.
Cuándo se evaporará tu cuerpo en mi cuerpo.
No sé en qué momento dejaré de decir tu nombre
de verme al espejo y verte en él,
nada importa en este momento;
no estas,
no me buscas,
no pronuncias mi desnudez cuando más solo te encuentras.
No hay nada que te traiga a tí.
Mi amor se oculta cuando se va la tarde.
No sé otras formas de decir tu cuerpo
No sé otras formas de decir soledad mía y tuya
soledad nuestra.
No sé cuándo he de olvidarte
No sé detener el tiempo
no sé cómo se dice silencio sin saborear el llanto
no sé cómo se dice dolor sin verme abandonada.
Todo te recuerda este día.
Entonces.
Duele la soledad,
duele tu reflejo en mi reflejo solo.


Karen Mayela Valladares

viernes, 24 de marzo de 2017

La soledad es eso

La soledad quizás es eso:
Cerrar los ojos, desaparecer o sumergirse una en un río que te lleve a cualquier parte.
Pensar justamente en la nada.
Llorar hasta quedar vacía , olvidar el rostro del que amamos
Mordernos los labios como un gesto de furia
encerrarnos en una casa sola sin importarnos el bullicio de afuera,

Provocarnos el llanto, la angustia,
el miedo, mientras vamos sintiendo la nostalgia clavándose en nuestras pupilas
Pensar en la muerte, convocarla,  seguirla pensándola como única opción de vida.
Todo esto duele, duele hasta palidecernos,

Sospecho el olvido
como hoja que nunca cae al suelo
También sospecho el dolor de estas manos vacías
la mirada dilatada por el llanto,
estas ganas de volver ahí mientras digo el nombre del que tanto extraño.
Duele, terriblemente duele todo esto.
Soy gaviota sobre el mar
Pudo ser todo de otra manera
arrancarme los ojos por ejemplo
o no verme en un espejo y saberme vacía .
La soledad es eso quizás otra cosa
No precisamente el silencio
o el grito que va después del llanto.

jueves, 23 de febrero de 2017

Tiemblo cuando digo una palabra






Imagen tomado : http://machorka.espivblogs.net/tag/voline/

"¿A quién le doy tantas caricias que sobraron,
aquellas que olvidé ponerte sobre el pecho?
-Carilda Oliver Labra.

Tiemblo cuando digo una palabra.
Cuando digo tu nombre
cuando observo mi cuerpo desnudo y solo.

Me destruyo
me desplomo
me arranco la sangre que llevo dentro
Se  descuaja la mirada
la piel suicida
Mi corazón ahora es un sismo
Ciudad abandonada
Carrusel sin darle cuerda
sin niños jugando sobre él.
Tiemblo cuando lloro pensando en ti
Cuando grito tu recuerdo en cada partícula mía
cuando escribo a escondidas tu nombre amarillo
porque siempre he dicho que tu nombre es amarillo.
Puedo fingir que nada de esto me importa ahora
Puedo creer que soy plenamente feliz
Juro cada media hora que no me importas
Que me vales mierda
Que aquí ya no tienes un mínimo de espacio.
Mi corazón neblina de lluvia
Juguete abandonado
Tiemblo, digo invierno y sé ahora cuánto te extraño.

Imagen tomado : http://machorka.espivblogs.net/tag/voline/
 ©Karen Valladares.




Mientras escribo

  Mientras escucho este playlist (194) Relaxing Soul Music ~ lets share music ~ Chill Soul Songs Playlist - YouTube Escribo sumergida en el ...