martes, 13 de abril de 2021

jueves, 18 de febrero de 2021

Un poema para Edgardo Florián

 

A: Edgardo Florian

 

  En memoria

 

Vos eras la ciudad, poeta.

No ví nunca el miedo reflejado en tu rostro.

No ví nunca tristeza alguna que vos pronunciaras con tal claridad.

Si, sabemos que moriste cuando murió tu madre.

Ahí te perdimos poeta.

Ya eras solamente vos y tu ciudad

Encontrarnos era un poema declamado de memoria

Había que dedicarte tiempo para escucharte

Había que saber encontrarte, poeta.

Y es que, esta ciudad se volvió una bestia rugiente

Y vos, escribías esos ruidos nocturnos en cualquier papel

En cualquier cuaderno,

Vos conocías el miedo, conocías la desolación,

El incienso que ofrecías era el olor de tus ojos

La ciudad en ellos.

Vos eras la ciudad, poeta,

Vos eras el descaro y la máscara, y lo oculto.

La desconstrucción del lenguaje cotidiano

La desconstrucción del amor y la soledad

Qué había cuando estabas en tu casa, poeta.

A quién le escribías tus versos.

El amor en vos, qué era. Poeta.

Hablar del desasosiego

Del suicidio, de la muerte, vos sabías qué era la muerte, poeta.

e

Vos cruzaste esa línea, poeta,

Ya no hay quien ofrezca el secreto de los inciensos

Ni quien ofrezca los rincones mas ocultos de la venta de libros de 2da

La ciudad se volvió un jardín imaginario.



Karen Valladares

domingo, 27 de septiembre de 2020

Me duele

 Me duele la niña que fue encontrada a orilla de una calle

La mujer que fue encostalada y mutilada en una aldea lejana
La mujer que grita los golpes que su exmarido le daba
La madre que pide justicia para su hija abusada
Me duele la joven de 12 años que se ahorcò colgándose de un árbol
O la madre que se dispara frente a sus hijos
La que cruza centroamerica para un sueño mejor y vive una pesadilla
La anciana que duerme con el Alzheimer a flor de piel y olvida el nombre de
Sus hijos
Todo duele en este país de mierda
Duele que no podamos gritar y que se nos tape la boca
Y el pañuelo verde ya no quiera significar nada
Mi cuerpo es mi cuerpo aseguro,
Y el violador eres tú.
Me duele la mujer del país de al lado que también sufre
Porque su hijo le escupe la cara,
Porque su marido es delincuente y viola todas las noches
Porque sus vecinas no pueden denunciar lo que pasa
Por el maldito miedo.
Me duele la mujer que camina descalza y solo la cubre el sol y el frìo
Y le llaman loca o puta
La mujer tatuada con faldas cortísimas vendiendo su cuerpo por un par de pesos
Me duele, me duele el llanto de todas ellas y el mìo junto.
Porque yo también callè muchas veces, mientras me daban una bofetada y debía servirle al hombre macho que se acostaba a mi lado
Callè muchas veces y el espejo era mi consuelo, en el limpiaba la sangre,
Y veìa las cicatrices, de él tuve un pedazo de vidrio y quise cortarle la cabeza
Pero no era una asesina, grito porque ahora puedo ser libre y mandar a la mierda a cuanta gente quiera.
La palabra es eso, es silencio, es coraje, es rabia, es incendio es el ave fénix que nos transforma.
Tomado del poemario en mi una cicatriz

sábado, 26 de septiembre de 2020

 


Y es esta hora aceite del insomnio

Planetario de donde vengo

Laberinto donde no hay nadie

Donde las sombras escandalizan al ojo y los latidos

Hoja amarilla que cae del árbol

Palabra que jamás será pronunciada y no por ser pecado.

No hay plegaria que nos salve esta noche

Cuando hemos jurado no mencionar la desnudez

Cuando hemos jurado no mencionar nuestros cuerpos juntos

Cuando hemos jurado no mencionar otra vez el insomnio

Somos la catástrofe que todavía no acaba



@ Karen Valladares

Tomado del poemario: Insmonio

Todos los derechos reservados

lunes, 15 de junio de 2020

Entro en la habitación sola

Entro en la habitación sola  y la luz rasguña de golpe la palabra.

Digo algo entonces, digo la palabra nube 

Digo la palabra tren

La palabra locura

Laberinto

Ariadna

Ovillo

Minotauro

Muerte

Vestido negro

Luto

Entro en la habitación sola y la luz rasguña de golpe la palabra

Cierro los ojos

Y caigo en todos los abismos cercanos.

 

@Karen Valladares 
Tomado del poemario nosotros ese mar ese silencio.

domingo, 10 de mayo de 2020

Diario


10  de mayo   2020


Llueve, es domingo,   y no sé cómo se escribe la lluvia.

No sé cómo se escribe el viento

No sé cómo se escribe ventanales opacos

Mi corazón es por ahora un puente tambaleandose


domingo, 3 de mayo de 2020

xx

Madre descuartiza a sus dos hijas en Honduras,
Noticia real, Honduras, noviembre 2019
He perdido la cordura, no reconozco el rostro pequeño de mis hijas ni la voz de ellas gritando en los al rededores de la casa , no me reconozco en los espejos ni en el reflejo del agua clara.
He olvidado mi nombre, puedo llamarme, Sofia, Eleonor, Lizeth, Virginia, no sè còmo me llamo.
He olvidado el nombre de mis hijas, su sombra tambaleante como duendes debajo de los árboles o de los sofàs. A nada le temo cuando estoy sola en la casa. O pueda que a veces me vuelva loca. Dibujo cuerpos desnudos en las paredes , jeroglíficos que jamás entiendo, me veo al espejo y no sè quièn soy. Tengo la mirada dilatada.
Y el corazón es un puñado de abejas que pican con rabia.
El insomnio tiene meses y meses de volverme loca, no sè què significa la noche, no, no es ningún pájaro oscuro, no es ninguna moneda cubierta de sombra de algún árbol o de alguna cosa màs grande.
Les juro, vivo sola, no tengo hijas, no tengo familia, no tengo marido . –Nada sè yo del tiempo y de los relojes.
Las niñas, me llaman madre, me llaman, madre, me llaman madre, yo las sigo viendo como sombra, como polvo, como gatos salvajes que estorban la casa, pienso en la muerte, y dibujo la muerte con una piedra, con un cuchillo. El cuchillo es perfecto.
Veo sus cuerpos, les abrazo, mis hijas, y vuelvo a pensar en la muerte con cuchillo en mano, les hago pedazos, y ya no soy madre y ya no tengo hijas
Tomado del poemario En mi una cicatriz.
Derechos reservados

Corrección de textos literarios

  Ofrecemos servicios de corrección de texto literarios.  Pregunta nuestros precios y formas de pago.