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miércoles, 9 de marzo de 2011

La pisoteada dignidad de un artista

Fotografía: Robin Friends



Por: Helen Umaña 

Tradicionalmente, en Honduras, las personas con aptitudes artísticas, aún viviendo en las ciudades principales, han carecido de todo estímulo. Aún así,  escriben, elaboran poemas, componen canciones, hacen teatro, etc. Arte popular  que transmite la riqueza de sentimientos que anida en el espíritu humano. 

Al margen de lo académico, refleja el imaginario y la creatividad de los sectores minoritarios, generalmente minusvalorados por la cultura elitista. Cae de su peso, pues, que tanto los artistas como los productos que elaboran son merecedores de respeto. Nunca, la instrumentalización política o la burla y el sarcasmo para sus trabajos.

Uno de esos artistas autodidactas es Juan José Valle Larios, escultor de Ocotepeque. En años anteriores, buscando ayuda, intentó comunicarse con los ex presidentes Carlos Flores y Ricardo Maduro y con Aguas Ocaña, esposa de este último. Nunca recibió respuesta alguna.

Un día supo que Mel Zelaya estaría en la frontera con El Salvador, en El Poy. 

Entonces —dice— «Me preparé con tiempo en hacer un torito de este tamaño, como de veinte, veinticinco centímetros de alto, con mezcla de yeso, macilla plástica y un poquito de resina. Le hice todos los detallitos al torito, como un toro de verdad (…) un día que estaba económicamente acribillado». Estamos, por lo tanto, frente a una decisión extrema ya que necesitaba dinero para las medicinas de su esposa (padece osteoporosis) y de su madre (diabética).
En El Poy, evadiendo obstáculos, se acercó al presidente, «Levanté el torito y me incliné, como no soy alto de estatura, de repente él vio la figurita y “Qué con vos”, me dijo. Señor, soy escultor, autodidacta, y económicamente pues estoy… Quiero mostrarle, obsequiarle este torito. Me lo recibió y le di un currículum (…) Soy un artista pobre y de la clase desposeída», aclaró. 


Resultado: el mandatario le proporcionó la colaboración económica solicitada. Valle Larios compró las medicinas y algo que, para un artista, es invaluable: materiales para realizar su trabajo artístico. Durante varios meses realizó, en cartón comprimido, las efigies de José Trinidad Cabañas (viendo su imagen en los billetes), de Ramón Villeda Morales y también las de los ex presidentes que lo 

habían ignorado.

Además, «como quería quedar cachetón [quedar bien] con el presidente»,  elaboró una estatua de Mel Zelaya. Al terminarlas, se las remitió a éste, quien las guardó en su residencia. Abusivamente fueron sustraídas por parte de los golpistas. Mel afirmó: «Son parte de mi patrimonio», se las llevaron «porque Micheletti mandó a invadir mi privacidad para llevarse cosas personales».


Lo interesante es el manejo que del hallazgo de las estatuas hicieron los medios periodísticos defensores del golpe de Estado. Según Valle Larios, una periodista lo engañó en la obtención de información: «nunca me dijeron que eran de Diario El Heraldo (…). Dije unas expresiones, pero le están poniendo un sentido 
malicioso, como que el señor presidente se aprovechó de mí y yo al presidente lo defiendo con mi vida, porque el presidente es un héroe. 



Me están poniendo como un tipo mal agradecido, como un tipo inconforme, como que el presidente no quiere pagarme. Es un crimen verbal, una mala intención, se aprovecharon de mi buen gesto». En otras palabras, el hecho fue manipulado por periódicos y programas televisivos que, inclusive, afirmaron que Mel «tenía 
planes de instalar ese tipo de figuras en todo el país para inmortalizarse». 


Llegaron al extremo de presentar, frente a las cámaras, a psiquiatras y psicólogos que, con pose doctoral, disertaron sobre la megalomanía y deterioro mental del mandatario. Valle Larios lamentó que lo habían hecho pasar como desagradecido con Mel Zelaya, «el único que me ayudó espontáneamente (….).


No quisiera hablar de los periodistas Renato Álvarez y Edgardo Melgar y Rodrigo Wong Arévalo, pero no sé qué les está pasando, los respeto mucho como personas, pero tenían que tener alguna prueba para decir lo que están diciendo», expresó el artista quien, al autodefinirse, formuló una frase que es toda una revelación 
respecto de la necesidad del arte, ese tema que ha sido teorizado con profundidad por estudiosos y filósofos: «Soy una persona pobre, me he formado a mí mismo en el arte, quizás en cierta manera soy loco he sacrificado mi familia por el arte». 


Estamos frente a un hecho cuya riqueza significativa es múltiple: la 
indiferencia frente al pobre por parte de los ex gobernantes Flores y Maduro; la respuesta humanitaria de Mel Zelaya (quizá eso explique o ayude a entender por qué la gente humilde se ha volcado en su defensa); el irrespeto al artista popular (probablemente por su humilde extracción de clase y por su falta de bienes de fortuna) por parte de los medios informativos de la oligarquía que tergiversaron maliciosamente su intención al elaborar las estatuas y, además, 
establecieron, como hecho real, que el presidente albergaba el propósito de erigir estatuas similares en todo el territorio nacional. Pero, sobre todo, en la última frase citada, se advierte la profunda conciencia que el artista tiene de sí mismo. 


lunes, 10 de agosto de 2009

La hora del pueblo


por Helen Umaña

Ríos humanos marchan por los cuatro puntos cardinales de Honduras. Con sandalias o botas de hule. Las camisas no lucen blancas sino mugres, sudadas, ajenas a desodorantes de refinada marca. Cientos de «chuñas» vencen distancias y, por cinco días, caminan sin cesar. Campesinos de tradición lenca desde las altas montañas del occidente. Garífunas del litoral atlántico con la rebeldía vibrando en sus ritmos y tambores. Zambos de La Mosquitia. Pechs de Dulce Nombre. Chortís del Trifinio y de la cuna de ancestro maya. Mestizos chorotegas, olanchanos, trujillanos, pateplumas, comejamos de Olanchito. Jóvenes que por primera vez han visto el rostro amargo de la represión. Profesores, taxistas y buseros. Amas de casa. Abogados, médicos y enfermeras. Sacerdotes y pastores evangélicos. Todos caminan al lado de los pobres y humillados de la tierra.

Pies llagados tras 20 o 25 kilómetros de diario recorrido. Dolores de cabeza por insolación. Músculos acalambrados. Mujeres y hombres con el cuerpo cansado, pero dueños de un espíritu que los impulsa hacia adelante. Toman un trago de agua y ahí van. A paso que dure y no que madure. Con fe en conquistar la meta propuesta. Los jóvenes esperando a los viejos. Los viejos, queriendo alcanzar a los jóvenes. Los guía un objetivo concreto: mostrarle al mundo que la Resistencia no es de unos cuantos «gatos». Mucho menos, es gente pagada o «turba» de revoltosos. Caminan y desafían obstáculos porque los guía un sueño, una esperanza. Con apabullante claridad, demandan el restablecimiento del estado de derecho, grito que resuena por las montañas y caminos del país y cuya magnitud no podrá ser ocultada por el cerco mediático levantado por la alta burguesía.

Sólo las vivencias templan el corazón humano. De la experiencia surge la claridad de la consciencia. En cada hombre o mujer que, por cinco días, camina en peregrinación hacia Tegucigalpa o San Pedro Sula, ha nacido o se ha fortificado un sentimiento de fe en sí mismos: la satisfacción de haber respondido con dignidad al atropello perpetrado por los usurpadores de la democracia.

Poseídos de una lucidez que los intelectuales de la burguesía les niegan, saben, sin sombra de duda, cuál es su meta inmediata: trazar los pasos concretos para llegar, organización y unidad mediante, a la redacción de una nueva Constitución, única opción para la restauración global del país.

De la fuerza de voluntad que se necesita para marchar bajo el sol o la lluvia y del espíritu de sacrificio implícito en más de cien kilómetros de caminata, se puede extraer una gran lección: sea cual sea el resultado de la manipulación diplomática, el pueblo hondureño se ha fortalecido y capitalizará la experiencia en futuras batallas democráticas. Gracias a los golpistas, a la velocidad de la luz, un nuevo ciudadano ha nacido en el país: el de hombres y mujeres a quienes se les ha caído la venda de los ojos y que, por lo mismo, nunca más, los políticos de oficio podrán manipular.

San Pedro Sula, 8 de agosto de 2009

Mientras escribo

  Mientras escucho este playlist (194) Relaxing Soul Music ~ lets share music ~ Chill Soul Songs Playlist - YouTube Escribo sumergida en el ...