Mientras escucho este playlist
(194) Relaxing Soul Music ~ lets share music ~ Chill Soul Songs Playlist - YouTube
Escribo sumergida en el silencio
Mientras escucho este playlist
(194) Relaxing Soul Music ~ lets share music ~ Chill Soul Songs Playlist - YouTube
Escribo sumergida en el silencio
Te invitamos a ser parte del cìrculo de lectura virtual.
Te compartimos el siguiente enlace.
https://chat.whatsapp.com/GSEOncXrRJv872kKNOGjWq
Inscripciones abiertas al taller de escritura creativa
Duraciòn 2 semas 3 horas
Modalidad virtual
Costo $ 100.00 dòlares por persona, vìa wester union.
Inscripciones al siguiente correo
valladareskaren@gmail.com
Sàbado
Algo sucede cuando cierro la puerta.
Un silencio entona perfectamente.
La cama es otro lenguaje.
Me lanzo a ella como abismo o como mar
Voy ahogándome,
Respiro, trago agua.
Me vuelvo sirena.
Una sirena mitológica sin nombre ni siglo
............................................................................
D.R. Karen ValladaresSaturday
Something happens when I close the door.
A silence intones perfectly.
The bed is another language.
I throw myself into it like an abyss or like a sea
I'm drowning
I breathe, I drink water.
I become a mermaid
A mythological mermaid without a name or a century
Abro la puerta y la neblina me presenta su más cercano
lenguaje
Lo descifro, y veo un pájaro que desvanece en el pavimento
Su caída es un canto fúnebre.
Lloro, lo tomo en mis manos
Dibujo su cuerpo muerto
Y su cuerpo muerto, entonces es otro lenguaje,
-no importa el frío a esta hora de la noche-
No importa las canciones de olvido y dolor.
Hay un pájaro muerto en mis manos
Y al final ese es el poema.
D.R. Karen Valladares
Los muertos.
La mesa estaba servida, la comida se había preparado a su gusto.
Me vestí muy elegante, para que nada saliera mal.
Él llegó muy puntual, lo hice pasar, nos sentamos a la mesa, abrió la
primera botella de vino, luego la segunda, la tercera,
todo iba perfecto, él no sospechaba nada, hablamos muy poco del tema por
el cual lo había invitado.
Dijo que era tarde, que quería dormir un poco, mañana hablaríamos.
Le ofrecí el cuarto de visitas, aceptó encantado.
Cuando se levantò de la silla, estaba muy mareado, no podía caminar,
hablaba incoherencias, le ayudé a subir las gradas, mi corazón latía a mil por
segundo, repetía: todo iba perfecto.
Al llegar a las gradas, mi abuelo estaba ahí, con su escopeta,
apuntándolo, sin ninguna misericordia. Tu día llegó, he esperado este día con
locura. De qué habla? dijo estoy viendo visiones.
Qué pasa, llevame al cuarto. Yo temblaba de miedo, pero debía seguir las
indicaciones del abuelo al pie de la letra. Seguimos subiendo, abuelo lo
apunto, y le dijo: hoy debes cruzar al más allá, pero joder, si tú estás muerto
yo mismo te enterré, si, estoy muerto, pero vengo a vengar mi muerte y la de mi
nieta.
Tu nieta? de qué hablas, si, tu mataste a mi nieta porque no te dió el
testamento, quién es tu nieta? es la joven que te tiene abrazado, para que no
caigas. El abuelo quitó el seguro de la escopeta, jaló el gatillo y disparó 2
veces, sin remordimiento alguno.
El tipo cayó a la primera grada, vio a la mujer que lo sostenía, gritó
como jamás nunca, murió en los brazos frío de la muerta.
Tiempo después, llegó la policía, encontraron el cadáver, pero nadie
supo, por què el tipo había gritado tan desquiciadamente, después de que se
escuchara el fatal disparo.
Es sàbado, podrìa hablar de amor mientras abro la ventana.
Mi corazón no es un pájaro muerto
A: Edgardo
Florian
Vos eras la
ciudad, poeta.
No ví nunca
el miedo reflejado en tu rostro.
No ví nunca
tristeza alguna que vos pronunciaras con tal claridad.
Si, sabemos
que moriste cuando murió tu madre.
Ahí te
perdimos poeta.
Ya eras solamente
vos y tu ciudad
Encontrarnos
era un poema declamado de memoria
Había que
dedicarte tiempo para escucharte
Había que
saber encontrarte, poeta.
Y es que,
esta ciudad se volvió una bestia rugiente
Y vos, escribías
esos ruidos nocturnos en cualquier papel
En cualquier
cuaderno,
Vos conocías
el miedo, conocías la desolación,
El incienso
que ofrecías era el olor de tus ojos
La ciudad
en ellos.
Vos eras la
ciudad, poeta,
Vos eras el
descaro y la máscara, y lo oculto.
La desconstrucción
del lenguaje cotidiano
La desconstrucción
del amor y la soledad
Qué había
cuando estabas en tu casa, poeta.
A quién le
escribías tus versos.
El amor en
vos, qué era. Poeta.
Hablar del desasosiego
Del suicidio,
de la muerte, vos sabías qué era la muerte, poeta.
e
Vos
cruzaste esa línea, poeta,
Ya no hay
quien ofrezca el secreto de los inciensos
Ni quien
ofrezca los rincones mas ocultos de la venta de libros de 2da
La ciudad
se volvió un jardín imaginario.
Karen Valladares
Me duele la niña que fue encontrada a orilla de una calle
Y es esta hora aceite del insomnio
Planetario de donde vengo
Laberinto donde no hay nadie
Donde las sombras escandalizan al ojo y los
latidos
Hoja amarilla que cae del árbol
Palabra que jamás será pronunciada y no por
ser pecado.
No hay plegaria que nos salve esta noche
Cuando hemos jurado no mencionar la
desnudez
Cuando hemos jurado no mencionar nuestros
cuerpos juntos
Cuando hemos jurado no mencionar otra vez
el insomnio
Somos la catástrofe que todavía no acaba
@ Karen Valladares
Tomado del poemario: Insmonio
Todos los derechos reservados
Entro en la habitación sola
y la luz rasguña de golpe la palabra.
Digo algo entonces, digo la palabra nube
Digo la palabra tren
La palabra locura
Laberinto
Ariadna
Ovillo
Minotauro
Muerte
Vestido negro
Luto
Entro en la habitación sola y la luz rasguña de golpe la
palabra
Cierro los ojos
Y caigo en todos los abismos cercanos.
10 de mayo 2020
Llueve, es domingo, y no sé cómo se escribe la lluvia.
No sé cómo se escribe el
viento
No sé cómo se escribe ventanales
opacos
Mi corazón es por ahora un puente
tambaleandose
Mientras escucho este playlist (194) Relaxing Soul Music ~ lets share music ~ Chill Soul Songs Playlist - YouTube Escribo sumergida en el ...