martes, 26 de noviembre de 2019

Regreso

A mi abuela Lupe
Regreso a la infancia
a la soledad, a veces a los juegos
a la enfermedad respiratoria
a la casita de madera
al jardín que construía mi hermano mayor ,
a la ternura de la abuela,
a los fantasmas que me atormentaban antes de dormir.
Al árbol en el patio trasero,
a las paredes donde escribía historias de amor y de duendes.
Regreso a la infancia
a la soledad 

a todos los silencios que acumulaba
al ropero embrujado
al animal que caminaba sobre el techo
a todas las veces que lloraba cuando llovía y yo estaba sola
nada volvía a mi, sólo los vestidos largos hasta el tobillo
o las camisas de cuello alto
la muñecas en fila esperando la hora del té
el cuaderno que construí donde pegaba insectos que encontraba en el patio
regeso a esa época y algo dentro de mí se rompe
ahora que recuerdo que abuela no está, para calmar mi respiración.
© Karen Valladares
Tomado del poemario algo rompe la noche.
© Imagen de Leonid Afremov

a todos los silencios que acumulaba
al ropero embrujado
al animal que caminaba sobre el techo
a todas las veces que lloraba cuando llovía y yo estaba sola
nada volvía a mi, sólo los vestidos largos hasta el tobillo
o las camisas de cuello alto
la muñecas en fila esperando la hora del té
el cuaderno que construí donde pegaba insectos que encontraba en el patio
regeso a esa época y algo dentro de mí se rompe
ahora que recuerdo que abuela no está, para calmar mi respiración.
© Karen Valladares
Tomado del poemario algo rompe la noche.
© Imagen de Leonid Afremov

domingo, 24 de noviembre de 2019

Entrega


A : Félix.
Vengo a entregarte mi cuerpo desnudo
como último canto del pájaro
como último vuelo que cae en pedazos al primer precipicio.
Quiero que tu desnudez sea el primer precipicio.
Vengo a entregarte mi cuerpo desnudo con todas las batallas perdidas, con mis pechos sedientos de tu boca
y mis piernas largas rogando por tus besos.
Ruge la sangre cuando te veo
Vengo a entregarte mi cuerpo desnudo
Como la última batalla de esta noche,
En mi espalda está el sabor de tu nombre
Y en mi vientre las caricias que un día me prometiste.
Vengo a entregarte mi cuerpo desnudo a mitad de orgasmo
Porque ya mis manos jugaron con el mientras te imaginaba sobre mi, sin ningún miedo, caballo salvaje.
Tormenta rompiendo techos.
Toda esta desnudez te pertenece
Mis fluidos solo tan solo reconocen tu boca y tus manos
Cómelo como polen, como néctar, como rocío de la madrugada.
Vengo a entregarte este cuerpo desnudo, que grita tu nombre
Y se encorva y gime, y mis manos te buscan y no estás.
Vengo como campo de batalla, como luciérnaga parpadeando
Todo lo que de mi te nombra.

©Karen Valladares
tomado del poemario cartografía del deseo.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Desconozco


imagen de Claude Monet

A Félix.



Desconozco por ahora el olor escondido en tu ropa.

Tu cuerpo como huella en mis manos

La ternura y el deseo es lo que nos hemos prometido.
El futuro, entonces, es un barco que se acerca a nosotros. 

©Karen Valladares
.

domingo, 13 de octubre de 2019

Agonía






Abuela agoniza lento, su mente confunde los nombres de sus hijos no puede abrir los ojos

El olor a café, es permanente, es invierno, pero en casa todos hemos olvidado la lluvia.

El llanto es el símbolo de su despedida, abuela ha enmudecido y su cuerpo inerte yace sobre la cama , vuelve a llover , nosotros lloramos. Nos consolamos en un abrazo. Llueve fuerte, las ventanas se iluminan con los relámpagos, los niños tienen miedo.

Los niños no pueden dormir, los perros hacen su respectivo escándalo , sigue lloviendo.

Abuela agoniza, el dolor rompe su garganta, llama a sus muertos y los recibe, nos da miedo.

Su cuerpo tiembla, su boca tiene ampollas, su cuerpo lleno de hematomas  no resiste las jeringas. Nosotros aùn lloramos, no aceptamos su agonía, su cuerpo ha perdido el color, ha perdido el movimiento, llueve, pero nosotros ignoramos la lluvia.
©Tomado de ninguna tarde azul
©Karen Valladares
Derechos reservados

lunes, 7 de octubre de 2019

Al fondo




Al fondo suena Patti Smit ( Pissing in A river) en la ventana a penas la luz, apenas la lluvia, a penas fuerzo la boca para no decir tu nombre

Pero lo escribo en el aire, en el agua que corre despacio por mi cuerpo. Al fondo Patti Smit insiste en que debo olvidarte,  su ronquido su ritmo hace que quiera llamarte y maldecirte. Pero te amo, no con todas las fuerzas, pero te amo. Al fondo quisiera tenerte acà y leerte todas las cartas que he escrito, al fondo suena  Rita Lee, también me trae tu nombre entonces lloro, porque si te amo, porque tu ausencia duele, no tristemente, pero duele,  no quiero hacer la tregua, pero te amo y quiero dedicarte mi cuerpo desnudo y todos los gemidos cuando me toco y digo tu nombre y te imagino besándome con locura como si fueras agua o fueras lluvia sobre la ventana, o como si fueras un animal despotrado. Te amo, no sè con què intensidad, no sè si con dolor, no sè si con locura, no sè con què intensidad, entre nosotros todas las ausencias son las canciones que màs se repite, amame, sin miedo, asì frìo, distante, en silencio, donde solo yo pueda descifrar tu lenguaje a señas.


©Tomado de ninguna tarde azul

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Escribo




Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo,

C. Lispector



Escribo para no pertenecer a la sombra, para no ignorar la luz que explota en las afuera de la ventana, para no ver de reojo la neblina a las 4 de la madrugada, para obviar al frío sin que escriba tu nombre desde mis pies hasta el centro de mis pechos.

Escribo para que la soledad no sea la causante de mi suicidio próximo mientras escucho a Mozart o algún vals de Strauss, alguna canción o melodía de piano o violoncelo, sigo sola a esta hora de escritura –

La tristeza  no la provoca la lluvia, la tristeza no la provoca la ausencia del amado o este tal ves si la provoca, todo entra en duda. El dolor, insisto, puede ser de otras formas. Exiliarnos en el cuarto donde el insomnio es el fantasma que nos carcome y nos vuelve mariposa sin vuelo.

Nuestro vuelo apenas parpadea, el dolor, insisto puede ser de otras formas.

Escribo cada vez que el aguacero refleja la palidez de la ventana,  cada vez que la noche el silencio me hace romper las páginas el silencio es entonces, una mancha en esa página.  


Tomado del poemario Ninguna tarde azul
©Karen Valladares dar click al siguiente enlace para escuchar audios.-
Los vals màs hermosos

martes, 17 de septiembre de 2019

Carta número 1

imagen de: https://www.google.com/search?q=mujer+bajo+las+sabanas%C2%B4&sxsrf=ACYBGNR283n8FgUrZMr-Lt0f-BBLygoTdw:1568770092199&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwiWo9GAnNnkAhUQ2qwKHbsUBMYQ_AUIESgB&biw=1024&bih=655#imgrc=QUxeUtbeoc9pDM:

Llueve querido, la ciudad suena desafinada. Yo pienso en vos mientras descubro la humedad de mi pelvis, llueve y dibujo el aguacero en la última sombra que me dejó tu desnudez.
Nada queda entre nosotros, tan solo la espuma del mar que ayer naufragamos.
Llueve querido, y provoco el gemido que a escondidas dice tu nombre me vuelvo como una sirena sobre la roca a lo lejos.
Nada de esto debería de pertenecerte. Todo lo escribo a esta hora rota de la tarde.
Nada queda entre nosotros, tan solo la blancura de la sabana que un día te envolvieron y te hicieron mìo.
Llueve querido, no hay ningún pájaro que distraiga el viento ninguna piedra que rompa el rìo
Ninguna moneda que rompa el eco del pozo.
Ninguna herida que arroje la primera gota de sangre.
Nada queda entre nosotros, querido. Tan solo este canto desnudo, que me hace gemir mientras digo a escondidas tu nombre, como piedra que rompe la ventana.
Tomado del poemario ninguna tarde azul.
© Karen Valladares.

Mientras escribo

  Mientras escucho este playlist (194) Relaxing Soul Music ~ lets share music ~ Chill Soul Songs Playlist - YouTube Escribo sumergida en el ...