miércoles, 14 de mayo de 2014

Milonga triste

Y el no sabrá quién cambio    
su nombre...
S.Beckett

A Harold.




Amanece y este cuarto semi oscuro no me dice nada.
Pienso en la llovizna, pienso en que mi sangre no es mi sangre y no es roja.
Dentro de mi crecen flores, veo la pared vacía y apenas distingo la sombra lejana de mi mano. Pienso en vos, pienso en el verde claro de tus ojos y quisiera darles un nombre misterioso; mientras escucho una rapsodia de Frank Lizt. Tirito, la mañana tirita. 
Mi corazón es un tropel de caballos que corre con fuerzas.
Ahora solo puedo pensar en vos, y recuerdo cualquier verso triste de Beckett.
Reflexiono y sé que tus ojos son como una milonga triste.


@ Karen Valladares, tomado del poemario Ninguna tarde azu

domingo, 20 de abril de 2014

Te prometo el viento

Te prometo la ausencia de mis ojos, y este tropel dentro de mis venas.
Te prometo  todos los inviernos que vienen y la  fria soledad que duerme a la orilla de mi espalda.
Digo tu nombre y se revienta como espuma. Te prometo el eterno silencio de esta fria noche sin vos, te prometo esta palabra paraplejica y todo porque no estas.  Te prometo el viento y seré pájaro.


Tomado del poemario: Ninguna tarde azul.

martes, 28 de enero de 2014

Húmeda

Es domingo y llueve, y pienso entonces en la lluvia. Y pienso entonces en mi cuerpo húmedo. En el cuerpo enfermo, en mi casa húmeda en los versos,en las ideas, en el quejido. Pienso que en mi cuarto no cabe la hora, que no cabe el grito, el silencio. Solo cabemos ambos, sin tanta ropa.  Humedezco entonces. Hasta volverme lluvia

Antes de aborrecer el lenguaje

Brevísima reseña al libro de Imperia de Daniela Camacho
Por Karen Valladares






Hablar del dolor, de la enfermedad, de lo oculto, de los remedios para esconder el dolor, volver al dolor cada vez que sea necesario, o tenerlo como si fuese una maldición. Darle una cura al papel en blanco.
Buscar lo sensual donde no lo hay, donde se niega, donde se agiganta, donde aparezca cada vez que se le de la regalada gana. Pensar y huir, inventarse una enfermedad; cáncer.
Pensar que el nombre doloroso de alguien no tiene un sitio definido. Creer que lo despiadado resplandece, que la mutilación de nuestros nombres resplandece. Sentirse seducida por una herida(el pasado, quizá). Dejar de reconocernos. Irse, irse sin importar nada y volver a sentir el dolor de la ausencia, el dolor de eso que odiamos.
Escribir entonces, desde la enfermedad; hablar del tiempo consumido, de ver las horas primeras y últimas irse trás nosotras.
De verlo irse como si fuese el último tren de la estación. Buscar las manos de un hombre, de ese hombre que pronto no existirá, buscar su voz, su huella, la sed que lo trae a una. Y pensar :”el peligro que no se ve no existe” y pensar odio al hombre ausente, y pensar: que somos un campo de batalla antes de aborrecer el lenguaje.

jueves, 19 de diciembre de 2013

He dicho oscuridad

No hay nada aquí,  todo permanece inmóvil. He visto pájaros,  he visto cielos y viento y hojas  cayendo, y arboles meneandose y techos de casa a punto de volar. Mi casa esta vacía, todos han partido. Hay un olor a enfermedad, hay un olor a perros moribundos, hay un olor a flores marchitas, hay un olor a sexo en la cama, hay un olor a semen en mis manos, en mi vientre ondulado, en la sábana cuadriculada, en mi garganta.Hay un olor a muerte lejana. Aquí todo es pequeño. Tengo frío mi cuerpo esta helado, por favor no he muerto; que alguien me ayude,despiertenme.

Tomado del poemario:Ninguna tarde azul

jueves, 14 de noviembre de 2013

Geometría del dolor.


Imágen

Louise Bourgeois 

Presiento el dolor, la soledad, el frío de mi cuarto. El frío de mi cuerpo desnudo a media noche, pensando en vos; aquella canción de fondo que alguna vez pensé en dedicarte y que escucho cientos de veces para no olvidarte del todo. Abro los ojos y ya no es de noche.

La espera se desliza en mis manos como el último verso.

Presiento que no se nada de vos estos días, no se cómo se dice tu nombre, no se cómo andan tus pasos sin los míos. Todo esto apesta, apesta como a muerto en descomposición. Si pudiera desaparecerlo todo con un chasquido de dedos,  si pudiera fingir que en realidad nada de esto me importa. La ausencia, la lejanía, mi cuerpo vacío. Pienso en todo y digo: geometría del dolor, similitud de las cosas, otra vez enfermedad terminal, insectos dentro del cuerpo, gusanos, mariposas en el estomago, vómito, asco, preñez, orgasmo, silencios rotundos. Y el presentimiento de un próximo dolor que me asfixia.
@Karen Valladares,  tomado del poemario: Ninguna tarde azul

domingo, 20 de octubre de 2013

Glück, Louise Elisabeth

Lamium

Así se vive cuando tienes un corazón helado.
Como yo: entre sombras, arrastrándose sobre la roca fría,
bajo las copas inmensas de los arces.

El sol apenas me alcanza.
A veces, al comenzar la primavera, lo veo elevarse a lo lejos.
Luego crecen las hojas sobre él, hasta cubrirlo todo.
Siento su brillo entre las hojas, vacilante,
como quien golpea un vaso con una cuchara de metal.

No todos necesitan de la luz
en igual medida. Algunos
creamos nuestra propia luz: una hoja plateada
como un sendero que nadie puede recorrer, un lago de plata
poco profundo bajo la oscuridad de los arces.

Pero esto ya lo sabes.
Tú y aquellos que piensan
que viven por la verdad, y en consecuencia,
aman todo lo que es frío.


 
De "Iris salvaje"
Versión de Eduardo Chirino
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Mientras escribo

  Mientras escucho este playlist (194) Relaxing Soul Music ~ lets share music ~ Chill Soul Songs Playlist - YouTube Escribo sumergida en el ...