Esto es lo que vemos a diario. Un hombre en olvido, niños que inventan ser felices, hombres y mujeres que venden esperanzas a orillas de una calle. Un par de terrezas polvosas y casi olvidadas. Algunos cielos que cambian de color, y una mano que escribe para no olvidar jamàs.
2 comentarios:
Por aquí, disfrutando de tus entradas.
Un abrazo,
A.
Gracias Andrea Br
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