sábado, 29 de diciembre de 2018

Vía crucis


Imagen tomada de la web.
https://sp.depositphotos.com/98675884/stock-video-amorous-couple-kissing-in-bed.html

Comienza la plegaria a la hora exacta
El ritual de decir tu nombre silaba por por silaba.
Habitación a oscuras
Invocación a los cuatro ángeles mayores
A nada le temo ahora
Caricatura con rostro borroso
Escritura automática,
ha terminado el rosario.
Vuelvo por otro más largo
El orgasmo necesita repetirse
No importa la noche y sus cuentos de hadas
Los gemidos aumentan
Mientras mis pezones son la iglesia donde se viene a crucificar tu boca.
Olvido el rezo , mientras arrugo las sábanas con mis manos y nos vemos
, y siento tu corazón arder junto al mío y ardemos ambos
Y digo tu nombre mientras rasgo tu espalda desnuda
Nada importa por ahora, nada, absolutamente nada.
Abro mis piernas como si fuera tu casa, el lugar encantado
El río caudaloso que te baña el rostro.
Rompes el gesto con un gemido y luego otro y otro
Y ahí las plegarias y las cruces no importan
Acá soy tuya cuando mis pechos se presionan libres en tu boca
Y yo a ojos cerrados deshilvano el sudor que corre por tu dorso.
 © Karen Valladares
Tomado del poemario cartografía del deseo. 

domingo, 23 de diciembre de 2018

Hace días no vienes.



“Sabeís que llevo un esquimal dormido
en el lugar del corazón. Susan Thenon“
Hace días que no vienes
Que no descubres el juego de sombras nuevas.
La línea que te  dibuja,
Soy la hora rota
El humo que no significa nada
El sueño blanco cuando hace frío
La ausencia duele más por las noches y por las madrugadas .
Hace días que no vienes
Y me veo como una catedral sin pájaros
Nada puedo decir cuando no estas,
Cuando no estás soy una pared en blanco
Donde las luces no caben
Y las sombras se descuajan.


© Karen Valladares
Tomado del poemario insomnio

martes, 18 de septiembre de 2018

Carta número 4


A: Al.
Nos hemos prometido el futuro.
Aunque seamos pájaros con el vuelo herido.
Mis manos hacen un ritual para convocarte 
Mientras espero en silencio tu llegada.
Hay un silencio que comenzó a desmoronarse
Mientras dibujo la oscuridad con mis dedos .
Hay una palabra que aún no te escribo
Pero mi corazón va dejando de ser una misa abandonada.
©KV.

Vértigo


Mes número 3 


Hoy me despertó el vértigo
Confundí el insomnio 
Con las horas rotas de una madrugada en espera.
El dolor , las náuseas, esa sensación de la caída , no poder calcular el golpe, la lágrima.
No saber si estás despierta o no.
Alucinar voces, sonidos, aunque duelan y te rompan los tímpanos.
Todo estorba, soñar es lo único que podemos hacer.
No he podido decir tu nombre,
Volverlo sonido. Canción de amor.
El vértigo va destruyéndolo todo poco a poco.
©K.V

El dolor puede ser eso.


El dolor puede ser precisamente eso, no el sollozo, no la voz que tirita,
No el llanto que raspa la pupila, no la media luz en la ventana, la desnudez que desea la mano fría o tibia , la mirada temblorosa.
La espera, la caída y no precisamente por el vértigo de estos días.
La piedra que se lanza, el viento que empeña los vidrios.
El café frio, la cocina sola, yo sola. Pertenezco a lo que  me llama.
El dolor puede ser precisamente eso, la lluvia en septiembre, por la noche
De madrugada donde más duele y más te recuerdo.
El olor a canela, la falda que flota con el viento, la musiquita de fondo,
Las pláticas hasta quedarnos dormidos ( ya nada hay de eso)
El dolor puede ser precisamente eso, y no este silencio, y no este manojo de palabras que sé que jamás llegaran a vos. Y sabrás que todavía lloro.

©Karen Valladares
Tomado del poemario Ninguna tarde azul
Todos los derechos reservados.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Levedad


A Josué N. Morales.
Por la razones que ahora desconozco.

Hay cosas que simplemente permanecen en su sitio.
Las ausencias algunas veces son provocadas sin darnos cuenta de inmediato.
Hemos fallado mientras juramos naufragar en la próxima tormenta.
Hay silencios que se penetran donde más duele la distancia.
Hay silencios que nos despiertan todas las madrugadas y duelen todavía más.
Ya no es necesario preguntar lo qué pasa y lo qué no.
Las señales son claras
y no es necesario marcar los días o darle vuelta al reloj
para esperar a que vengas como aguacero enfurecido.
Hay un vacío muy profundo en mí. Ya no sé descifrar los artilugios que a veces envías en señal de paz.
Nada va quedando entre nosotros, ni la ausencia
ni lo prometido, ni la desnudez de todas las noches, ni una voz que te pronuncia , nada. Nada en absoluto va quedando entre ambos.
Entre vos y yo a penas un leve reflejo.
© Karen Valladares.
Poemario ninguna tarde azul
Inédito.

viernes, 25 de mayo de 2018

Diario


25 de mayo de 2018


Presiento que ya nada pasa entre los dos. Los silencios aterran.
Las palabras salen tartamudas o quebradizas 
La lluvia de estos días me trae tu recuerdo.
Digo una vez tu nombre
digo pájaro
digo viento,
digo esta desnudez ya no es tuya.
Tuyos mis silencios
tuyos mis llantos
tuyos mis ausencias.
© Karen Valladares.
Tomado del poemario 
( Diario inédito - aproximaciones del olvido)

domingo, 20 de mayo de 2018

Diario.


21 de mayo de 2018
Días de lluvia. Mucha lluvia,
la noche suele ser larga. Pienso en vos.
En tus ojos fríos, en la posibilidad de volver a tenerte cerca.
En sentir tus besos recorriendome completa sin ninguna explicación. Pensar en que nada debería de importar
ni estos aguaceros que asustan que te hacen temblar muchas veces.
Debería decir todo de otra forma, decir que no soy exacta ni precisa que tiemblo cada vez que digo tu nombre .
©KarenMayela Valladares

domingo, 6 de mayo de 2018

Lectura de poesia pasa el hombre. Vídeo.

Poema Pasa el hombre
les comparto un breve poema. Del libro inédito . Decir tu nombre.

martes, 1 de mayo de 2018

Diario

Diario
5to día de vértigo
1 de mayo del 2018


En la madrugada me despertó el mareo y las nauseas.
había un frío muy fuerte que me recorría completa.
No podía abrir los ojos.
Estos días de vértigo he sentido un enjambre de insectos en mi oído .
Aun tengo el sabor ácido de los medicamentos de ayer
aun deseo seguir en cama.
Hablo un par de minutos con el y jura extrañarme tanto como yo. Pero esta vez no tengo fuerzas ni para hablar y decirle que extraño su boca pequeña.
Se cierran los ojos de forma automática y vuelvo al sueño profundo a recordar que cada 8 horas debo medicarme.
Los nombres de los medicamentos me suenan interesantes.
paracetamol, glisulin 750,ciprofloxacina. Evitar el ruido fuerte y el viento. Pero en ese momento nada importaba.
Las fiebres van y vienen. Comienzan a darme pánico.
® Karen Valladares