lunes, 15 de abril de 2019

Algunos poemas propios.


Poética
Desde el viento amor
Desde lo más ácido de la palabra
Desde el abandono
Desde el olvido
Desde la madrugada donde hablamos sin la soga al cuello
Desde tu voz llamándome y pidiendo que no me aleje
Desde las horas más profundas del insomnio
Desde el primer y el último conjuro para que regreses o te vayas
Para que pensaras en mí y todo me nombrara.
Desde el deseo más profundo y húmedo
Donde mi desnudez es el último eclipse que roza con tu recuerdo.
Desde la promesa
Desde la cicatriza que tu ausencia dejó
Estrella fugaz
Naufragio interrumpido
Auto secuestro
Habitación sola, muy sola, muy sola.
Donde el llanto es la única entonada de la tarde y también de la noche.
Desde el viento amor,
Desde la oscuridad, desde la luz que muere cuando ya no me tocas
Desde la última palabra que te dije mientras te ibas
Desde ahí mi amor, desde ahí escribo para no morirme.



No tengo el sueño que descifre o deletree tu nombre.
Donde diga que tu desnudez es laberinto 
Donde me pierdo cuando el deseo se vuelve constante.
Donde la desnudez es la caligrafía que quiero entregar a tus manos-
No tiemblo esta vez como antes. 
No tengo el sueño que parpadee mientras las imágenes se rompen
Sufro nada más por la ausencia
Va desvaneciendo la angustia por saber del sueño que descifre tu nombre
Humo que sale del papel quemado
Animal que asusta al corazón apaciguado
Aguacero que acorrala la noche y me trae tu recuerdo como próxima luz.
Todo puede derivarme en esta hora
No tengo el sueño ni la pesadilla ni el cuaderno que recupere la última palabra,




©Karen Valladares
tomado del poemario Insomnio



miércoles, 20 de marzo de 2019

He soplado la ceniza como símbolo de despedida.


He soplado la ceniza como símbolo de despedida. 
Como imagen del mar cuando los barcos zarpan.
La huida es lo que duele esta tarde 
Somos el fuego que sube hasta lo más alto de la montaña.
De nuevo la neblina ( y es que hace frío).
He soplado la ceniza sobre el último gesto
Sobre la última palabra
Sobre la última frase que digo siempre que te vas.
Ya no nos pertenecemos
Ya no es nuestro el amor que hace 10 años nos prometimos
Hemos roto la primera promesa así como quien rompe una página sin importancia.
Duele la ausencia –siempre lo digo-
En mi la tristeza ahora tiene un nombre y un apellido y una causa.
No hay nada que detenga tu partida.
He soplado la ceniza como símbolo de despedida
Como gaviota lanzada sobre la última espuma del mar
Contra el viento y los barcos y los navíos y todos los silencios
Que ahora he incendiado porque he vuelto a pronunciar tu nombre
© Karen Valladares.
Tomado del poemario Insomnio.

viernes, 8 de marzo de 2019

Poética



Buscamos
cada noche
con esfuerzo
Idea Vilariño
Desde el viento amor
Desde lo más ácido de la palabra
Desde el abandono
Desde el olvido
Desde la madrugada donde hablamos sin la soga al cuello
Desde tu voz llamándome y pidiendo que no me aleje
Desde las horas más profundas del insomnio
Desde el primer y el último conjuro para que regreses o te vayas
Para que pensaras en mí y todo me nombrara.
Desde el deseo más profundo y húmedo
Donde mi desnudez es el último eclipse que roza con tu recuerdo.
Desde la promesa
Desde la cicatriza que tu ausencia dejó
Estrella fugaz
Naufragio interrumpido
Auto secuestro
Habitación sola, muy sola, muy sola.
Donde el llanto es la única entonada de la tarde y también de la noche.
Desde el viento amor,
Desde la oscuridad, desde la luz que muere cuando ya no me tocas
Desde la última palabra que te dije mientras te ibas
Desde ahí mi amor, desde ahí escribo para no morirme.

© Tomado del poemario Insomnio. 
Karen Valladares



viernes, 22 de febrero de 2019

Tócame

Tócame desde la primera o la última luz
desde la caricia que tirita desnuda en tus manos,
desde el abismo que son tus ojos cada vez que te veo.
Desde el desván que me espera cada vez que te llamo.
Desde el vértigo que no he aprendido a controlar 
Desde el zumbido que rompe el tímpano del recuerdo.
Desde el pelvis del miedo
la línea que refleja nuestra alegría.
Tócame desde la luz que explota sobre nuestro rostro
desde el salto de nuestros cuerpos sedientos.
Desde el mar imaginario que nos separa
desde la gaviota en que me convierto cada vez que te naufrago.
Desde las olas que se rompen en todas tus orillas.
Tócame, desde el tragaluz que dejas cuando te ausentas
Desde el vientre plano que se eriza con el grosor de tu boca
Desde la plegaria previa antes del orgasmo
©Karen Valladares.
Del poemario : cartografía del deseo.

sábado, 29 de diciembre de 2018

Vía crucis


Imagen tomada de la web.
https://sp.depositphotos.com/98675884/stock-video-amorous-couple-kissing-in-bed.html

Comienza la plegaria a la hora exacta
El ritual de decir tu nombre silaba por por silaba.
Habitación a oscuras
Invocación a los cuatro ángeles mayores
A nada le temo ahora
Caricatura con rostro borroso
Escritura automática,
ha terminado el rosario.
Vuelvo por otro más largo
El orgasmo necesita repetirse
No importa la noche y sus cuentos de hadas
Los gemidos aumentan
Mientras mis pezones son la iglesia donde se viene a crucificar tu boca.
Olvido el rezo , mientras arrugo las sábanas con mis manos y nos vemos
, y siento tu corazón arder junto al mío y ardemos ambos
Y digo tu nombre mientras rasgo tu espalda desnuda
Nada importa por ahora, nada, absolutamente nada.
Abro mis piernas como si fuera tu casa, el lugar encantado
El río caudaloso que te baña el rostro.
Rompes el gesto con un gemido y luego otro y otro
Y ahí las plegarias y las cruces no importan
Acá soy tuya cuando mis pechos se presionan libres en tu boca
Y yo a ojos cerrados deshilvano el sudor que corre por tu dorso.
 © Karen Valladares
Tomado del poemario cartografía del deseo. 

domingo, 23 de diciembre de 2018

Hace días no vienes.



“Sabeís que llevo un esquimal dormido
en el lugar del corazón. Susan Thenon“
Hace días que no vienes
Que no descubres el juego de sombras nuevas.
La línea que te  dibuja,
Soy la hora rota
El humo que no significa nada
El sueño blanco cuando hace frío
La ausencia duele más por las noches y por las madrugadas .
Hace días que no vienes
Y me veo como una catedral sin pájaros
Nada puedo decir cuando no estas,
Cuando no estás soy una pared en blanco
Donde las luces no caben
Y las sombras se descuajan.


© Karen Valladares
Tomado del poemario insomnio

martes, 18 de septiembre de 2018

Carta número 4


A: Al.
Nos hemos prometido el futuro.
Aunque seamos pájaros con el vuelo herido.
Mis manos hacen un ritual para convocarte 
Mientras espero en silencio tu llegada.
Hay un silencio que comenzó a desmoronarse
Mientras dibujo la oscuridad con mis dedos .
Hay una palabra que aún no te escribo
Pero mi corazón va dejando de ser una misa abandonada.
©KV.

Vértigo


Mes número 3 


Hoy me despertó el vértigo
Confundí el insomnio 
Con las horas rotas de una madrugada en espera.
El dolor , las náuseas, esa sensación de la caída , no poder calcular el golpe, la lágrima.
No saber si estás despierta o no.
Alucinar voces, sonidos, aunque duelan y te rompan los tímpanos.
Todo estorba, soñar es lo único que podemos hacer.
No he podido decir tu nombre,
Volverlo sonido. Canción de amor.
El vértigo va destruyéndolo todo poco a poco.
©K.V

El dolor puede ser eso.


El dolor puede ser precisamente eso, no el sollozo, no la voz que tirita,
No el llanto que raspa la pupila, no la media luz en la ventana, la desnudez que desea la mano fría o tibia , la mirada temblorosa.
La espera, la caída y no precisamente por el vértigo de estos días.
La piedra que se lanza, el viento que empeña los vidrios.
El café frio, la cocina sola, yo sola. Pertenezco a lo que  me llama.
El dolor puede ser precisamente eso, la lluvia en septiembre, por la noche
De madrugada donde más duele y más te recuerdo.
El olor a canela, la falda que flota con el viento, la musiquita de fondo,
Las pláticas hasta quedarnos dormidos ( ya nada hay de eso)
El dolor puede ser precisamente eso, y no este silencio, y no este manojo de palabras que sé que jamás llegaran a vos. Y sabrás que todavía lloro.

©Karen Valladares
Tomado del poemario Ninguna tarde azul
Todos los derechos reservados.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Levedad


A Josué N. Morales.
Por la razones que ahora desconozco.

Hay cosas que simplemente permanecen en su sitio.
Las ausencias algunas veces son provocadas sin darnos cuenta de inmediato.
Hemos fallado mientras juramos naufragar en la próxima tormenta.
Hay silencios que se penetran donde más duele la distancia.
Hay silencios que nos despiertan todas las madrugadas y duelen todavía más.
Ya no es necesario preguntar lo qué pasa y lo qué no.
Las señales son claras
y no es necesario marcar los días o darle vuelta al reloj
para esperar a que vengas como aguacero enfurecido.
Hay un vacío muy profundo en mí. Ya no sé descifrar los artilugios que a veces envías en señal de paz.
Nada va quedando entre nosotros, ni la ausencia
ni lo prometido, ni la desnudez de todas las noches, ni una voz que te pronuncia , nada. Nada en absoluto va quedando entre ambos.
Entre vos y yo a penas un leve reflejo.
© Karen Valladares.
Poemario ninguna tarde azul
Inédito.