martes, 23 de agosto de 2016

Brevisima reseña sobre CARDIOPATIA de la joven poeta ORIETTE D ANGELO.

ORIETTE D ANGELO
Caracas 1990. Desde 1999 hasta el 2008 viví en una ciudad llamada Lechería que se encuentra en el estado Anzoátegui. Regresé a Caracas para estudiar Derecho en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB, 2008-20013). Trabajé como Coordinadora Creativa de la revista digital Sorbo de Letras (2014-2015). Dirijo el proyecto literario Digo.palabra.txt (2014 -) donde realizo entrevistas, reseñas y promuevo la obra de nuevos escritores. He trabajado como Social Media Manager para distintas empresas y estoy interesada en la literatura, las comunicaciones digitales, el periodismo y la fotografía.

Aquí algunos poemas de su más reciente libro.

Sala de emergencia

Hemos recorrido más que el asfalto. Dejamos pasar avisos de tránsito que nos advertían del posible desastre. Nos convertimos en un accidente que dejó estragos. Explosión de guerra avisada. Te conocí cometiendo el delito de lanzar una bomba directo al miocardio. No medí los frenos, me automediqué y me provoqué una sobredosis. [no entiendo cómo se desintoxica una herida queriendo a alguien roto.]Aquí estamos, en el eco del olvido, en la catástrofe del metrónomo. Tenemos la cronología completa de los accidentes y el país nos ayuda a reinventar la historia. Pasamos las venas como pasamos la página, pero no olvidamos. He cometido el error de quererme poco y dejar que otros se den cuenta. Sin embargo, vuelvo sin venganza al accidente que fuiste y lo convierto en un vendaje para no mostrar el hueso.Coloco mi herida en la candela. Me revuelco en la miseria que dejaste.Y la muestro.


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A los hombres no les gustan las mujeres rotas 


Nadie sabe que maltrata hasta que rompe un hueso y aun así los morados de la piel no saben de perdones las heridas disecadas sólo cuentan una historia Todo cuerpo supura infiernos todo cuerpo admite queja admite exilio Nadie sabe que maltrata hasta que asesina Nadie sabe que tiene fuerza hasta que aprieta una garganta luego abandona sale corriendo echa culpas justifica puños y huele a sangre Todo cuerpo 


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Humo 

Mi cuerpo es una transición que grita: ¡No me salves! Te muestro los huesos y te ruego me abandones que estoy cansada de tanto plomo de la suspensión del cuerpo de olvidarte a golpes mientras mi cuerpo explota mientras mi boca arde de tanto nombre absurdo y tanta memoria calcinada Deja que el naufragio haga de botecito abandonado en cada esquina de tu cuerpo Deja que mis anclas padezcan ser costillas y olvida las llamadas de auxilio la salida de emergencia que fabriqué para tu nombre que este pecho 12 esta boca es zona 100% libre de humo para que cuando apagues el incendio sean cenizas las que te recuerden mi nombre. Día el desgarro toda ausencia es un primer auxilio 8 Nadie sabe que es poco hombre hasta que toca a una mujer para romperla.

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Cuestión de lujuria 

Todo pensamiento que perdura es contradicción. 
MARCEL SCHWOB 

Estamos hechos de fisuras lanzamos piedras a las casas cuestionamos nuestra valentía acumulando la experiencia de un cuchillo callejero Nos nombramos como calles nos recordamos como épocas como etapas que no acaban Duelen los pasos los recuerdos que me quitan la memoria de los pies la de los tropiezos / la de los errores la del orificio leve de la espalda Perduras para contradecirme perduras como Depeche Mode cantándome en la radio: It’s a question of not letting what we’ ve built up crumble to dust La mala memoria es tu fortaleza me perduras como una contradicción como el temblor de tu tierra que no siento 19 me perduras como el incendio que hace caos en el sur y me hace sentir el humo en el norte Aun así me condenas al exilio de un cuerpo que no toco en un país que me distrae Jugamos al escondite uno dos tres y no hay propósito para encontrarnos

domingo, 24 de julio de 2016

Yo no sé el verdor seco de tus ojos


A : Jose Luis B.

Yo
no sé bien el verdor secos de tus ojos
y la palidez de tu cuerpo
Yo no sé de tus fríos escondidos en los costados ,
no sé los lunares atrás en la parte baja de tu espalda
tu boca pequeña,
pequeñísima
ahí no cabe mi boca
no cabe una palabra gigante
            Tus pupilas guardan constelaciones de mariposas invisibles
            Quiero decirte algo
            quiero dibujar un océano en tus ojos
            o tus manos sosteniéndome como si fuese a caer.
No tengo miedo
no tengo miedo
no tengo miedo de gritar aunque rompa la noche y caiga sobre nosotros.

                   Yo no sé bien el verdor seco de tus ojos
                   no me reconozco en ellos
                  no reconozco la luz sumergida en ellos.
                  nada de lo tuyo me pertenece.
Huyo con el sabor rojizo de tus labios
con la soledad de tu cuerpo invadiéndome.
con todo tu silencio naufragándome
No reconozco el verdor seco de tus ojos
ni tu sombra desplazándose por las paredes.
                                      No estas y eso duele
                                       no sé cómo se dice tu nombre cuando te ausentas.
                                       Nada tengo de ti.
Y vos, sin embargo te llevas mi nombre como la última bocanada de viento.



© Karen Valladares
Tomado del poemario Decir tu nombre

viernes, 17 de junio de 2016

HABLO


Hablo sin parar
Digo tu nombre como la única excusa que tengo para abrir la boca.
Mi corazón ahora es un juego de barajas desordenadas.
Sombra desnuda
Pueblo fantasmal.

Hablo
hablo de mi corazón destrozado
de las pastillas que tomo para dormir
De mi cuerpo desnudo deseándote
que me vuelvo como una flor que abre y cierra sin motivo
sólo porque sí….
Hablo
hablo de la ventana
del polvo
de mis ojos rasgados por la soledad.
del viento sin motivo
de este insomnio que me arranca los parpados.
de la ventana que se abre sola por la madrugada
de mi cuerpo desnudo
de las ganas que tengo de llamarte y decirte : cobarde

Hablo de la voz que recuerdo
del unicornio que sueño a veces
de la casa incendiada.

Hablo de la vida
de la soledad que me mata
de la muerte
cuántas veces he planeado mi muerte.
Pero le temo al dolor.
al abandono.
Lloro
llloro hasta palidecer los ojos.
Hablo del vacío de mis manos
de las cosas que pienso en decirte
mi corazón no late
no me veo en un espejo diariamente
soy una mujer sola.
Digo mar y me ahogo



 @Karen Valladares
Derechos Reservados
Tomado del poemario Decir tu nombre.

miércoles, 8 de junio de 2016

Festival de poetas en Madrid. 2016

Del 28 al 29 de mayo se llevó a cabo la undécima edición del Festival Poetas 2016 en el Centro Cultural Matadero de Madrid.
El festival contó con conciertos, feria de editoriales, foros, recitales de poesía.
Todas las fotos son tomadas por : Karen Valladares.

Escritores invitados: Tálata Rodríguez ---colombo-Argentina
                                   Mariano Blatt------- Argentina
                                   Wingston Gonzales --Guatemala
                                    Enrique Winter--------Chile
                                   Timo Berguer  ---------- Alemania.
                                    Carmen Camacho------- Sevilla












domingo, 15 de mayo de 2016

Gemir

Masturbarme.
Sentir la desnudez
la vibración
Gemir
sentir la húmedad de la entrepierna
Tratar de no pensar en vos.
Subir mis manos a los pezones y jugar con ellos.
Fruncir los labios
Rasguñar a veces las sábanas
encorvar el cuerpo
presionar los párpados
volver a bajar las manos
llegar ahí al fondo
introducir 2 dedos no uno .

Acordarme también del clítoris.
Tratar de no pensar en vos
olvidar el tiempo
olvidar que no me piensas
pero yo si te pienso y me exito
vuelvo a gemir
abro los ojos y no estás.
Toco mi vientre y arde
Sé que esto no te importa
vuelvo al clítoris,
vuelvo a sentir la humedad
deslizo los dedos
vuelvo a los pechos ahora erectos, sensibles
regreso a la entrepierna
gimo una y otra
y otra
y otra
y otra vez
gimo hasta romper el último orgasmo
Auque sepa que al final nada de esto me importa.

jueves, 12 de mayo de 2016

Nada me pertenece.


Imágen: Apollonia Saintclair
No me pertenece el viento
ni las hojas cayendo de los arboles,
ni el vuelo del pájaro.
Ni la lluvia que inunda casas de cartones o mal construidas
ni el ruido furioso de los ríos desbordándose
ni el cuerpo desnudo y erecto por tu recuerdo
ni la caricia sin entregarse
ni el beso prometido.
Ni el corazón descosturado
ni la palabra parapléjica.


No me pertenece nada.
ni tu recuerdo,
ni tu pequeña casa
donde apenas solo se encuentran tu voz y el reflejo de tus ojos verdes
y  tu pelo negro ondulado enredado entre el polvo y otras cosas.
No eres mío ni soy tuya
no somos de nadie. Tengámoslo claro por favor.

Nada me pertenece;
Ni el suspiro por vos a las 3 de la mañana
Y la espera de un mensaje tuyo
O de una llamada donde me digas hipócritamente cuanto me extrañas.
Pero nada de eso pasará. Porque no me extrañas a morir
Y no me extrañas tanto como yo te extraño.
Tengamoslo claro, entonces. Nada de esto que he dicho nos pertenece. Nada.



©Karen Valladares
Tomado del poemario Decir tu nombre.

sábado, 7 de mayo de 2016

RIGOR MORTIS




Imágen: David Alvarado


Qué lugar es ése al que nos llevarán nuestras palabras”
Roberto Bolaño




 

Nada
 puedo decir en esta justa hora
donde tu recuerdo se pincha con toda fuerza
nada
nada
nada debo decir.
Hay tanta soledad en mi boca.
Hay tanta soledad en cualquier parte de mi.
Nada, nada entonces me pertenece.

Ni siquiera el silencio explotando en mi boca.

@Karen Valladares.
Tomado del poemario Decir tu nombre.

domingo, 24 de abril de 2016

Nada somos ahora

Amarle solamente con la carne y el instinto
sin llevarme su nombre en las horas intermedias
Consuelo Tomas.



Llegamos tarde a la entrega del último abrazo.
A la entrega del último beso prometido.
Nada somos ahora

Ni el recuerdo creciendo como la hierba.

@Karen Valladares, tomado del libro: Decir tu nombre.

viernes, 1 de abril de 2016

Desnudez


Lo que tengo, o tendré,
pertenece a la certeza del olvido,
Rigoberto Paredes


Pronuncio esta desnudez y me tiemblan las manos.
Y nada tengo ni la sombra, ni el suspiro ni el aliento.
Sólo el vacío y la lentitud de una caricia.
Palabras rotas, desgastadas y vos   como Ulises volviendo cada vez que quiere
Largandose de la misma manera.  Nada de esto es cierto.

Esta desnudez tiene un nombre, mis manos allá abajo tienen un nombre.
Mis pezones, mi clítoris, el sudor de mi cuerpo, los gemidos. Todo tiene un nombre.
Mi desnudez, espera silenciosa

Debo pronunciar otras cosas pero me tiemblan tristemente las manos.

@Karen Valladares
Tomado del poemario: Decir tu nombre.

martes, 29 de marzo de 2016

Y a qué sabe tu nombre cuando lo digo con tristeza.

A: J. R. A.
"Por la distancia de ahora"

Imagen: Francisco Badilla

Y  a qué sabe tu nombre cuando lo pronuncio con tristeza.
Cuando mientras lo digo se me revuelve el estómago
Y se me va descuajando la piel por falta de tus manos en ella.
Soy la candela derretida .
El balbuceo de decir cualquier palabra menos tu nombre
La voz quebrantada cuando no te pronuncio.
Y cómo sabe tu nombre cuando lo pronuncio con enojo
Con tanta soledad en medio de tanta gente
No sé detener la rabia ni el llanto
No sé cómo se dice cuerpo desnudo cuando no estas.
Soy el reflejo de la nada en la nada.
Soy el telegrama que nadie abre.
El bullicio de los pájaros en plena madrugada.
Nada de esto te importa ahora.
Soy la hoja que cae del árbol.
El desierto detrás de mis parpados. Cuando no te veo.
Y cómo sabe tu nombre cuando lo pronuncio con tristeza. Decime para entender mi pecado.

 @Karen Valladares