miércoles, 17 de diciembre de 2014

Anne Sexton - La Furia de las Puestas de Sol





La Furia de las Puestas de Sol

Algo
frío hay en el aire,
un aura de hielo
y flemas.
Todo el día construí
una vida y ahora
el sol se hunde para
deshacerla.
El horizonte sangra
y se chupa el dedo.
El pequeño dedo rojo
desparece de vista.
Y me pregunto acerca
de esta vida conmigo misma,
este sueño que vengo viviendo.
Podría comerme el cielo
como una manzana
pero prefiero
preguntarle a la primera estrella:
¿por qué estoy acá?
¿por qué vivo en esta casa?
¿quién es responsable,
eh?



del libro The Death Notebooks - 1974-
Versión de Tom Maver


 °°°°°°°°°°°°°°°
 
The Fury of Sunsets

Something
cold is in the air,
an aura of ice
and phlegm,
All day I’ve built
a lifetime and now
the sun sinks to
undo it.
The horizon bleeds
and sucks its thumb.
The little red thumb
goes out of sight.
And I wonder about
this lifetime with myself,
this dream I’m living.
I could eat the sky
like an apple
but I’d rather
ask the first star:
why am I here?
why do I live in this house?
who’s responsible?
eh?

lunes, 15 de diciembre de 2014

Postal al viento.

 imagen: Apollonia Saintclair
Diré que hace frío, y que esta noche me congela los pies.
En el cuarto no hay nadie, sólo el bullicio del televisor. 
Y el recuerdo de tu ojos verdes.
No quiero decir desnudez, porque diré tu cuerpo bronceado.
En mis ojos hay una cicatriz,
y es la sombra de tus ojos desteñidos.
Pero nada importa, ahora es invierno,
ahora es medianoche
ahora no estás, y yo meto mi mano en mi entrepierna.

Karen Valladares.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Irene Gruss (Buenos Aires, 1950), inédito


Llueve como si no bastara...


Llueve como si no bastara,
como si un anhelo fuera demasiado poco,
demasiado lo que no alcanza o lo que llueve: bastante,
suficiente.
No alcanza un anhelo, hace falta
más y más de esa nada que sobra, como la lluvia que sobra, arrebata
el borde del postigo y cae
hacia adentro, moja los libros dejados al azar
bien en el borde, sin cuidado,
se corre la tinta en cada uno, demasiado,
demasiado perder lo que no basta,
la lluvia como si no sostuviera el cielo.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Debo decir desnudez

 Imagen: Aleksandra Waliszewska

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Debo decir desnudez.
Debo decir un cuerpo.
Debo decir palidez del cuerpo abandonado.
Palidez de la cicatriz que aún arde.
Sol que estalla lejos de mi ventana.
Repetición de tu nombre cada vez que cae un aguacero no previsto.
Presiento la soledad nuevamente.
Se vuelve a humedecer mi entrepierna,
Vuelvo a repetir tu nombre,
tu maldito nombre y sé de memoria cada recoveco de tu cuerpo desnudo,
y amo el color desteñido de tus ojos.
Y amo el sabor insípido de tus besos rojos.
Y ese respirar tuyo cubriéndome toda.

Debo decir desnudez,
Palidez de tu cuerpo
Palidez de mi cuerpo encima del tuyo,
Ambos orgasmicos.
La tarde cae sobre nosotros.
Pero no importa. Mientras estemos desnudos.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Decir tristeza


Imagen; Bernador Torres, España.


Decir tristeza,
nostalgia,
esta fría mañana que me recuerda dolorosamente a vos.


Debo decir la soledad
Este cuerpo desnudo,
mi mandíbula temblorosa.
Mi vientre inflamado.
Decir madrugada abandonada,
mi habitación que apesta a cualquier cosa menos a vos.
Qué terrible es extrañarte tanto.
Y eso que ahora ya no digo tu nombre cada vez que parpadeo.
                Tu nombre crece como la hierba cuando lo pronuncio.




Qué debo decir de la tristeza
La felicidad es un pronombre incompleto
Una bandera a media asta.
Cutícula oscura.
Llanto alrededor.
Simularé que nada importa.

Y que el orgasmo de esta noche no será en honor a  vos.



@Karen Valladares Tomado de Maldita poesía.

martes, 9 de diciembre de 2014

CAROLINA TORRES ( Tegucigalpa, 1989, Honduras)

Fotografía propiedad del autor.

REFLEXIÓN A LAS 2:49

Empecé a ser yo
no sé cuándo, no sé dónde
me invadió mi propia presencia, no más mascaras, solo yo
ni tu recuerdo, ni las memorias de nada y de nadie
solo yo y esta tan extraña ausencia propia.


Comencé a extrañarme sin conocerme
a pensarme sin reglas, a jugarme la vida
¿será esto vivir?
tomar conciencia de que no sé que soy.
Me importa más el mundo cada día más podrido
que mi propia existencia.
Soy capaz de entregarme a una causa pero no me amo lo suficiente para
guardarme de las heridas, de los peligros, de mi, de vos.
Me perdí, no me encuentro
no sé qué hago, qué quiero, qué sueño
me invade la angustia de saberme perdida
de no buscarme porque no quiero encontrarme
en esta situación de desnudo de la energía interna
del espacio sin nadie, ese espacio solo mío
donde el juez y el juzgado son el mismo personaje -soy yo-



RIFLESSIONE ALLE 2:49


Ho cominciato ad essere io
non so quando, non so dove
mi ha invaso la mia stessa presenza, basta maschere, solo io
né il tuo ricordo, né le memorie di niente e di nessuno
solo io e questa così strana assenza propria.


Ho cominciato a sentire la mancanza di me senza conoscermi
a pensarmi senza regole, a giocarmi la vita
sarà questo vivere?
prendere coscienza che non so cosa sono.
M’importa di più il mondo ogni giorno più marcio
della mia stessa esistenza.
Sono capace di dedicarmi a una causa ma non mi amo a sufficienza per
salvarmi dalle ferite, dai pericoli, da me, da te.
Mi sono persa, non mi trovo
non so cosa faccio, cosa voglio, cosa sogno
m’invade l’angoscia di sapermi perduta
di non cercarmi perché non voglio trovarmi
in questa situazione di nudità dell’energia interna
dello spazio senza nessuno, quello spazio solo mio

dove giudice e imputato sono lo stesso personaggio –sono io-

Una postal al viento










Que no se enoje la felicidad por considerarla mía.


WISLAWA SZYMBORSKA

lunes, 8 de diciembre de 2014

Perla Rivera, Sueños de Origami.


Reseña por: Silvia Favaretto





“Origami” es el antiguo arte de papiroflexia oriental. Un objeto inanimado como una hoja de papel blanco cobra vida a través de la simple manipulación humana, exactamente como cualquier obra de arte, que 
desde puro soporte adquiere forma, gracia y vida, por alguna vislumbrante idea y acción de un ser humano iluminado: esto vale para un pintor que transmite emociones mezclando colores sobre una tela, para un escultor que entalla de un bloque de piedra una figura elegante o inquietante y, finalmente, un escritor que manchando con tinta la misma hoja inanimada de las esculturas de papel origami, le habla directamente 
al alma del lector, con un poema o un entero poemario. Es el caso de la poeta hondureña Perla Rivera que, con su primer libro, “Sueños de origami” editado por Goblin Editores, irrumpe en la escena literaria mundial con un libro destinado a dejar una marca, veamos por qué.


Desde la portada del libro, una grulla de papiroflexia, se balancea delicada sobre una sola pierna: es un equilibrio precario, el mismo que se respira a lo largo de todo el poemario. El conjunto de poemas presentados ofrece una sensación extremamente unitaria, una misma tensión que une, sostiene y evoca desde cada uno de los versos: una ciudad gris (“ciudad confusa” y “calle de concreto”), desconocida aunque propia, inquieta a la poeta cercándola; los mismos habitantes de siempre no la reconocen: “El vendedor de periódicos/ -acostumbrado a saludarme-/ olvida mi nombre”, el paisaje de siempre se vuelve estéril escenario de “buses” y “cipreses”. La ciudad es el cuerpo mismo de la escritora, recorrido por una sensación de extrañamiento y enajenamiento, nombrado sólo por sus envolturas exteriores: la piel (“lagos son los poros de mi piel”) y la ropa (“Me visto con la sonrisa ajustada/ y mi chaqueta de siempre” o “un vestido rasgado” o “tus camisas”). La poeta renuncia a su espontaneidad y a su inocencia, viste para la ocasión una máscara de muecas, para sobrevivir a la crueldad de día. Pero existe, en la espesa neblina agobiante de esta ciudad cruel, un resquicio de luz: el amor, como única salvación posible, único destello que pone al amparo de la ilusión y del alejamiento. Es una entrega al sentimiento absoluto: “He aprendido a morir con certidumbre/ a sonreír en silencio/ y a ver a través de las únicas ventanas/ que amanecen para mí; / tus ojos”. Este primer libro de Perla Rivera, constituido en su mayoría por poemas breves y unas prosas poéticas al final, es intenso y emotivo hasta las últimas páginas, no ahorrándole al lector el sumergimiento en la angustia y la decepción del vivir cotidiano, pero dejando una grieta abierta a un luminoso porvenir: “de nuevo estoy junto al borde, eligiendo barcos y retomando el canto”. Hay otro inicio posible, un camino nuevo que se abre para la autora, cobijada por un amor nuevo, sensual (“La armonía de tu cadera/ nos une”) y la esperanza y seguridad que le otorgan sus propios versos: “y cada noche/ un verso me recoge en el vacío”.



Aquí una muestra de su trabajo poético:




Se puede contrarrestar el smog
con un oleaje de risas.
Encontrar el mar en este edificio
deslizarse por el ascensor en una especie de surfing
observar el sacrificio del sol
cayendo desde los ventanales.

Dejarse arrastrar
por la bulliciosa marea de los oficinistas
que van de salida.

Se puede naufragar
o salvarse
todo depende de la cala o la tempestad
con la cual
me arrastre tu mirada.

***

Mi madre me reveló desde pequeña
que el invierno es una brújula
que apunta hacia abajo.

Regreso a mis diez años
me extingo.

La lluvia duele como territorio de guerra
sus gotas forman evangelios en el suelo
los guardo en mi bolso como caricaturas.

El agua no es escudo hoy
trajo raíces convertidas en vísceras.
Agonizo sobre tu mar salado
que hoy no es arcoíris.
...........................................................................




Un día te hablé de la geometría del regazo


Un día te hablé de la geometría del regazo
de la desnudez que lleva al mar
del vértigo de enviar un e-mail
cuando la certidumbre vacila
y el reloj yace sediento sobre la mesa.
Hoy te hablo del libro
que huele a madrugada
barrotes con formas de kilómetros
fisuras de un orgasmo
convertido en dogma
de un compendio de demonios
que huyen de un peligro / que amo.


...........................................................................


Eres verso

Eres
manos
que descienden como arena
en la noche que es océano.
Eres constelaciones
tatuajes en el aire.
Eres
esa orilla que me espera
—para morir a diario—
en la intimidad de alguna estrella.
Eres
suspiro, locura, silencio
palabra que anestesia
y deletrea mi cuerpo.
Eres verso




______________________________________________________________________

Perla Lusete Rivera Núñez. Ajuterique Comayagua Honduras. Licenciada en Letras y Lenguas y Literatura por la UPNFM. Profesora de Educación Media y Primaria. Promotora de arte. Su primer libro el poemario " Sueños de origami" ha sido editado por Goblin editores. Varios de sus poemas han sido traducidos al italiano. Incluida en una Antología de landais hispanoamericanos promovido por la revista 7lunas de Venecia. Invitada al festival internacional de poesía Amada Libertad en El Salvador.  Publicada por revistas virtuales de poesía y literatura como 7lunas de Italia y el Catoblepas de Costa Rica y en reportajes especiales por el periódico virtual El vocero Informativo.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Muestra poètica de Oriette D’Angelo( Venezuela)




 Fotografìa: Propiedad del autor






Oriette D’Angelo (Caracas, Venezuela, 1990). Estudió Derecho en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Participó en el Taller de Poesía del Instituto de Creatividad y Comunicación (ICREA, 2011) a cargo de Eleonora Requena. Es Coordinadora Creativa de la revista electrónica Sorbo de Letras y creadora del sitio de entrevistas y selección de textos Digo.Palabra.txt. Ganadora del Concurso para obras de Autores Inéditos de Monte Ávila Editores (2014), con su poemario Cardiopatías. Obtuvo una mención en el Concurso Literario Nacional e Internacional “Palabras sin fronteras” (2013) de Bruma Ediciones (Argentina). Sus poemas aparecen en diversas antologías, entre las que destacan Bordes del caos, de Bruma Ediciones (Argentina) y ¿Acaso esta atrocidad es el centro de todo?, de Stillness & Blood Press (México). También ha publicado en numerosas revistas electrónicas como Letralia, Las Malas Juntas, Los Poetas del Cinco, Ciudades Esqueleto y Tenían veinte años y estaban locos.
REDES SOCIALES
Twitter: @Oriettedangelo
Blog: http://oriettedangelo.blogspot.com
Facebook: https://www.facebook.com/Oriettedangelocannizzaro



Escalpelo
Holding the word scalpels on trembling lips
Stand straight, look me in the eye and say goodbye.
Jigsaw │Marillion

Brindo por el vientre al cual le costó sangrar durante un año
y por la herida de aquel día que todavía me muestra sus huesos
por el estómago que se contrae cada vez que las palabras arden
           y por las cicatrices de mis piernas cuando avanzan a destiempo
por el dolor que me da llegar a las luces apagadas de mi casa
          y por el vaso de agua que nadie ha recogido de mi cuarto
por todo lo que duele mi cocina
porque casi nunca siento hambre     
por mi fecha de expedición extemporánea
por el cordón umbilical que me arranqué a mordiscos
por este útero roído        de tanto examen
de tanta condición mujer
de tanta condición hombre
de tanta condición cadáver.

Brindo porque también se puede morir de huracanes
se puede morir de país
                                    / de cuerpo sano
                                                                    / de cuerpo alegre
Se pueden sacrificar todas las cicatrices por ninguna
todos los paisajes por ninguno
ningún temblor por tus temblores
todos mis miedos por ninguno
y aun así me reviento ante el temor del escalpelo
y te sangro.


Subrayo un título como subrayo un país
Nos hemos convertido en una pantalla. Adormecidos ante el estruendo de las piernas. [cobija hueca con noticias de otro mundo]. El muerto que no nos pertenece y el mandatario obsoleto acusado de corrupción. El programa en otro idioma y la antena infaltable en cada ventana, en cada hogar. Nos dicen que aquí vale más el derecho a la alimentación que el derecho a la vida. Y morimos, pero comemos. En mi pecho se devoran paraísos, playas, Los Roques, Mercal, La Tortuga. Subrayo un título como subrayo un país. El tiempo cambia y nos inventamos las estaciones. Nuestro invierno es una lluviecita y el verano es El Guri seco. Nos atropella una moto y seguimos. Tengo una patria de enjambres. ¿Quién nos enseñará a salir de la pantalla? Quiéreme y sácame de aquí, dijo Manolo García, pero nunca lo escuchaste.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .



Inédito
Todas las voces son de agua
Guardo los artículos que escribes en la prensa. Hablas sobre los hombres sardina y todas las voces son de agua. Hablo contigo de Breaking Bad sin hablar de Breaking Bad. Hablas de todo lo que quiero como si lo conocieras. Siento que todo papel es reincidencia. Que el internet nos aparta aunque sé que googleas mi nombre. Hablas de Gokú y de todo lo que odio. Hablas del nihilismo y de los problemas en el metro. Le temo a las agujas y a todo lo que pincha. Le temo a tu nombre y a todo el paraíso. Le temo a tus palabras sobre Nietzsche y a la música de Saiko cuando suena en Last.fm. Imagino todo lo que eres desde que ya no eres y te encuentro hablando sobre mi visión del mundo y nuestros labios tecnicolor. Sé que tecleas como yo tecleo y que mandas artículos a la prensa mientras yo los guardo. Si esta amistad es un vínculo, toda mi fragilidad comienza por buscar tu nombre.
  . . .  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 
En caso de incendio, rompa el vidrio
Un pasado roto no es nada.
Al final te das cuenta de que nunca estuvo entero del todo.
Manolo García


Tic-tac en los dedos. Eres una unidad convencional no permitida. [manecilla rasgada]. El vacío de un nombre. Pertenencia ausente. Mi pasado roto. La caja torácica carcomida por los perros. Designación vagabunda. Sueño que me quemo en tu regazo. Sueño que el incendio es un amorío cruel junto a una jauría. Sueño que me salvas mientras me dejas calcinada, en ese campo crematorio que hiciste cuerpo. En caso de incendio, rompa el vidrio. En caso de incendio, rompa en llanto. Muera a tiempo. Busque refugio, que donde hay tres nunca hay nadie que lo salve.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 
Sala de emergencia

Hemos recorrido más que el asfalto. Dejamos pasar los avisos de tránsito que nos advertían 
del posible desastre. Nos convertimos en un accidente que dejó estragos, carros destruidos 
y  cauchos  fragmentados.  Explosión  completa  de  una  desilusión  avisada.  Te  conocí 
cometiendo  el  delito  de  lanzar  una  bomba  directo  al  miocardio.  No  medí  los  frenos,  me 
auto mediqué y me provoqué una sobredosis. [No entiendo cómo se desintoxica una herida 
queriendo a alguien roto] Aquí estamos, en el eco distante del olvido y en la  catástrofe del 
metrónomo.  Tenemos  la  cronología  completa  de  los  accidentes  y  el  país  nos  ayuda  a 
reinventar la historia. Pasamos las venas como  pasamos la página,  pero no olvidamos, o lo 
hacemos sólo cuando no queremos sangrar. He cometido el error de quererme poco y dejar 
que  otros  se  den  cuenta.  Sin  embargo,  vuelvo  sin  venganza  al  accidente  que  fuiste  y  lo 
convierto  en  un  vendaje  para  no  mostrar  el  hueso.  Coloco  mi  herida  en  la  candela.  Me 
revuelco en la miseria que dejaste y la muestro.
  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .


En mi pecho se devoran paraísos

Nos hemos convertido en una Pantalla. Adormecidos ante el estruendo de las piernas. [Una 
cobija hueca con noticias de otro mundo. El muerto que no nos pertenece y el Presidente 
obsoleto acusado de corrupción. El programa en otro idioma y la antena infaltable en cada 
ventana en cada hogar. Nos dicen que aquí vale más el derecho a la alimentación que el 
derecho a la vida. Y morimos, pero comemos. En mi pecho se devoran paraísos, las playas, 
Los Roques, Mercal, La Tortuga. Subrayo un título como subrayo un país. El tiempo 
cambia y nos inventamos las estaciones. Nuestro invierno es una lluviecita y el verano es El 
Guri seco. Nos atropella una moto y seguimos. Tengo una patria de enjambres vacíos, pero 
la tengo. ¿Quién nos enseña a salir de la pantalla?  Quiéreme y sácame de aquí, dijo 
Manolo García, pero nunca lo escuchaste.

Inanición

 


Uno tiene que devolverse la decencia
dejar de rogar por ladridos ajenos
entender que hay amigos que siguen
                                        otros que no
Revisar fotos viejas:
fórmula segura para sufrir
llorar de hambre
morir de inanición
por tanto cariño fracturado

es reventarse los dientes
con mariposas hechas de barro

portarse bien es no insistir
                   en lo que duele
 



jueves, 4 de diciembre de 2014

FOTOS Y NOTAS DE LA PRESENTACIÓN DE CIUDAD INVERSA











Algunos poemas de Ciudad Inversa



Me ha traicionado la poesía 

Se fue la palabra 

La imagen, 

la metáfora 

Los libros buenos, y no tan buenos. 

Se fue al carajo todo. 

Y yo me quedo hundida en la nada.




Debo elegir la rabia



Debo elegir la rabia,
 la furia, el llanto y el grito y la herida y otra vez la rabia.

Veo que corre mi sangre, que no es mi sangre, 
y siento que aquí nadie puede ser feliz.

Ser feliz es una maldición.

Hay que vivir como si nada importara,   
golpeándose el pecho; elegir la rabia, 
tomar un poco de ron, y pensar que nada importa.

Elegir el fuego, el insulto, la voz irritada,
 la queja, la mano empuñada, la casa vacía, la soledad, la mesa sola.

Vuelvo a elegir la rabia,
 y pienso en toda la mierda que debo decir. 
Esta noche será húmeda hasta los ojos, 
y no por la lluvia de este invierno inconcluso.

Pienso en el invierno, 
en las hojas cayendo de los árboles,
 en el moho de las paredes, en el aullido de un gato, y me da rabia.

Vuelvo a elegir la rabia porque todo es una terrible porquería.
 Nadie se ama, nadie se toma de la mano, 
nadie se besa. El amor no es cierto.

Elijo la rabia para detener el tedio
de esta casa sin vida.




Hoy no he muerto




Aviéntame hasta donde quieras.
Caifanes


 Hoy no he muerto,
no tengo cerrados los ojos
ni amordazados los labios.
Ni el cuerpo endurecido.

Hoy no pienso dejar este mundo
no pienso enfermar de gravedad
no pienso dejar que me entierren bajo tierra
sin ningún motivo
sin ninguna excusa válida para no seguir viviendo
sin ninguna excusa que realmente valga la santasíma pena.
No, hoy no he muerto, mi corazón todavía late,
todavía siento fluir mi sangre
y eso, que no sé si es precisamente roja.
Y si corre realmente por mis venas o fuera de ellas.

Hoy no he muerto, 
no me veo confundida por escoger caminos
no me han colocado en un ataúd, ni me han cruzado las manos
para sostener un crucifijo sin ningún significado;
ni he escrito ninguna carta para mi enamorado.

ni para mi hijo que apenas balbucea sus primeras voces.
Ni para mis viejos vestidos que guardo en el armario
ni para la anciana que pasa a diario por la casa.
Y es que quisiera decirle tantas cosas.

No, hoy no he muerto, todavía siento mi pulso
todavía parpadean mis ojos
todavía descifro enigmas en tu espalda
todavía descubro mi nombre en tu boca
todavía,
todavía
todavía suceden todas las cosas que yo quiero.




Follemos
Si quieres follemos hasta morir…
Manuel Vilas



Todavía respira el día.

Todavía mi cuerpo siente,
todavía mis piernas están abiertas,
todavía me encuentro con el cuerpo desnudo,
con los pechos erectos,
el vientre enfurecido.
Mis muslos sudorosos
mis pies descalzos bajo la sábana.
Toda dilatada,
toda yo húmeda
toda la casa excitada
todo el jardín oliendo a sexo.

Yo, la mujer desnuda,
sola, frente a vos,
para que me hagás a tu antojo.
Sacúdime,
estreméceme;
sácame los fantasmas
los espíritus inmundos,
mis demonios.
Arráncame los insomnios y las noches profundas.
Sácalo todo,
sacúdime, alborotá mi pelo, mis ojos.
Mi nombre lánzalo a las paredes, hacelo añicos.
Rómpeme. sin tabú. 
Desaparéceme en tu cuerpo 
erecto. 
Desaparezcamos juntos, 
en un grito,
donde nuestras voces se unan en una misma sombra,
una misma silueta, un mismo espejismo,
un mismo suicidio.
Una misma sangre.
Vamos, no hay tiempo suficiente.
Las horas se adelgazan, se vuelven transparentes, 
hurañas, indiferentes.
Vamos, follemos hasta que amanezca 
y se nos acaben los aullidos, los orgasmos y el Kamasutra. 
Follemos vida mía, que nada interrumpa nuestra desnudez