sábado, 16 de enero de 2016


La casa tiene una herida.
Afuera apenas el bullicio de los niños.
Está tarde huele a lilas.
Algo me ha traído el sabor de tus besos
Lloro, lloro hasta enloquecer.
Duele esta tarde,
y no puedo hacer nada
ni siquiera fingir que hoy he muerto.

Tomado del poemario: Ninguna tarde azul
Karen Valladares

3 comentarios:

Beatriz Salas dijo...

Es precioso =) Me encanta *.*

Jairo Vargas dijo...

Como cuando la tristeza muerde tanto con vehemencia de perro famélico

karen valladares dijo...

Exacto Jairo.