jueves, 5 de marzo de 2015

Sin que hiera la voz.


Cuando quise decir tu nombre
me nacieron flores en la boca.
Natalia Litvinova


Digo tu nombre sin que me hiera la voz.
Sin que se descuaje la piel y  se desprenda la mirada.
Sin que nada duela.
Nada de lo que hay en mí, hay en ti.
Pertenezco otra vez al viento.
Al vacío,  al silencio ensordecedor que dejas.



@Karen Valladares.