lunes, 30 de junio de 2014

Creciendo como la hierba


Gaby  Chávez, Comayagua Comayagua, 1993. Gestora cultural, mùsico, estudiante de la carrera de medicina,  poeta, miembro fundador del Movimiento literario Lienzo Breve. 
Tengo miedo de dejar de respirar –
primero el dolor en el
cuerpo
asfixia y luego
la Muerte.
Allen Ginsberg

Decir o no decir las cosas, respirar, pensar en la muerte como única alternativa, pensar en la distancia, pensar en Fa mayor, en Re sostenido, en algún  jazz que comienza a sonar triste en alguna flauta o en algún violín terriblemente solitario. Pero nada de eso importa, nada de eso afecta el olfato de alguien que no le teme a la soledad. Pensar en un verso triste, cantar con algún colega. Gritar sin pena y sin verguenza  Puedo escribir los versos más tristes esta noche...Aquí entonces, algunos versos que duelen y que sangran sin miedo.



Foto: Marcio Suazo
A Fabio Castillo

Cómo gasto papel en recordarte, cómo me haces hablar en el silencio.  
Silvio Rodríguez


La tarde se encoge, te pienso
llegan a mis manos
tus ojos sonrientes
y el registro en Fa de tu voz.
Se adhieren a mis dedos
tus risas estentóreas,
tu mano que se alza
al asomo de la poesía por tus labios,
La llorona que me cantabas al conducir
y el suspiro de mis oídos al escucharte.
Me habita tu historia de infancia
tras el piano, los boleros;
y la nostalgia de tu voz al relatarla…
Llegan a mi mente
los días sin vos
cuando la poesía se ocultaba
-y moría-
Todo me invade:
un Tíbet, una vida canina,
tus Apuntes sobre el Oriente,
el jazz, el metal,
Silvio y su Óleo de mujer con sombrero,
la caja roja con tabaco francés,
y tu voz entrecortada
leyendo mi erotismo…
Todo me invade
en la nimiedad de este día,
me invadís vos
te adueñás de mis manos
y te convertís en el poema
que ultrajó mi silencio.
Gabriela Chávez (10/02/2014)


 
HOY DECIDO EXTRAÑARTE
no quiero hacer lo versátil
ni huir de la nostalgia
me quedaré en la sombra
en Chopin y su tristesse
en la pluma que delinea tu efigie
con versos cantábiles
y tinta llorosa.
Buscaré pentagramas
para plasmar el “dumtaf” de tu palpitar
en clave de Fa
y la melodía de nuestras anastomosis
en clave de Sol,
serás la sinfonía en La menor
para mis noches;
estarás allí
te ejecutaré hasta saciarme.
Hoy decido extrañarte
sientiendo a mis entrañas
gritar tu nombre
y arañar las paredes de mi vientre,
reclaman de tu riego,
se secan;
se marchitan las flores de tu entrada
ansían la humedad de tu presencia
Hoy, decido extrañarte
habitar la ausencia
que exige
tu llegada.