lunes, 19 de septiembre de 2011

QUE VIVA LA MÚSICA, ANDRÉS CAICEDO.

(Santiago de Cali, Colombia; 29 de septiembre de 1951 – ibídem, 4 de marzo de 1977) fue un escritor colombiano nacido en Cali, ciudad en la que pasó la mayor parte de su vida. A pesar de su prematura muerte, su obra es considerada como una de las más originales de la literatura colombiana. Caicedo lideró diferentes movimientos culturales en la ciudad vallecaucana como el grupo literario los Dialogantes, el Cineclub de Cali y la revista Ojo al Cine. En 1970 ganó el I Concurso Literario de Cuento de Caracas con su obra "Los dientes de caperucita", lo que le abriría las puertas a un reconocimiento intelectual. En su obra ¡Que viva la música! es en donde asegura que vivir más de 25 años era una vergüenza, lo que es visto por muchos como la razón principal de su suicidio el 4 de marzo de 1977 cuando tenía tan sólo 25 años de edad y había recibido una copia del libro editado por una editorial argentina.1 2 3
La obra de Caicedo hace relevancia a la sociedad urbana y sus problemas sociales, principalmente con respecto al mundo actual. Contrario a la escuela literaria del realismo mágico, la obra de Caicedo se inspira completamente en la realidad social, lo que ha hecho que algunos estudiosos le den la importancia como alternativa en Latinoamérica a figuras prominentes como la de Gabriel García Márquez. Especialmente el periodista, escritor y cineasta chileno Alberto Fuguet sigue la obra de Caicedo, al cual llama " el primer enemigo de Macondo".4 A pesar de su fama en Colombia, Caicedo es poco conocido en América Latina, seguramente debido a su temprana muerte. Sin embargo, la permanente organización de su producción literaria y la influencia que tiene en nuevas generaciones de escritores como Rafael Chaparro, Efraím Medina, Octavio Escobar y Ricardo Abdahllah, hacen que cada vez más cobre gran valor el aporte literario del "escritor con cara de estrella del pop", como lo llama el chileno Alberto Fuguet.

LEO: QUE VIVA LA MÚSICA de este autor.
Anoche me la recomendaron, la busqué y la baje en formato pdf de internet. Me senté a leer cuidadosamente, y sí, me gustó, casí me la leí en 1 noche. Y sin duda, Caicedo es uno de los escritores que me ha gustado, que he saboreado y que al leer su biografía lamento su muerte tan temprana, cuando lo iba leyendo, me recordó mucho a RAFAEL CHAPARRO, también colombiano, quizá de la misma generación, ambos claro con estilos diferentes. Chaparro, con un realismo mágico más notorio que esté. Y este, pués más novedoso, más poético, más real.
El personaje se parecía a mi, en su adolescencia, si a mi se parecía, así era yo, ni más ni menos. Aunque María del Carmen Huerta, su protagonista, sea una niña malcriada y aburguesada, despreocupada por la vida, donde sólo le interesa, la música, el sexo,"aveces" la rumba, Ricardito el miserable, entre otras cosas. Me quito yo lo de burguess, porque de eso no tengo nada, y menos lo del sexo jajaja . Está novela es urbana, con historia de jovencitos de la clase alta, y media alta, Los personajes son jovenes, curiosos, experimentales, también me recordó algo a bolaño, y recordè aquél poema: tenia 20 años y estaba loco(si no me equivoco en su nombre) lógico, Bolaño de otro país. Pero con la misma frescura al escribir.
Hay un pacto secreto con la muerte en esta danza de María del Carmen Huerta, la rubia protagonista de estas páginas. Pero es la muerte dulce de las celebraciones: el paisaje, los afectos, la noche, la niñez que huye, la adolescencia triunfal, el rock and roll, los Rolling Stones, la salsa, Ricardo Ray, Bobby Cruz, las drogas, Cali.  Es, así mismo, una iniciación al descubrimiento de una ciudad colombiana (única, mágica e irrepetible), que comienza por el cielo del Norte, con su Avenida Sexta, su parque Versalles y sus parajes mágicos, hasta llegar al infierno del Sur con su caseta Panamericana, su río Pance, sus barrios más allá de Miraflores, su cordillera de los Andes alada y los refugios de la salsa y el sexo en los límites finales de la calle quince. 
Siento que Caicedo, en su intento poético no es timido, ni fingido, ni incierto, es todo lo contrario, es aventado, directo, rudo y quizá eso es lo que hace que "viva la música" se sienta como un baile al leerlo, como un especie de tango o bluess.
o una salsa suavecita, de esas que se baila pegadito.
Pero claro, acá en esta novela, las drogas, como la cocaina, las piedras, el alcohol, el valium entre otras, son los que hacen más fragil el personaje de la novela(Ma.Del Carmen Huerta), todo completamente urbano y quizá natural lo que podría vivir una jovencita de 19 años, como se dice en el libro, "he vivido más que mi mamá y tenido más sexo que ella; y ella, tiene 50"....esta novela es pués a mi parecer un viaje ascelerado, sin frenos, algo que nos hace recordar nuestra juventud.

1 comentario:

Anónimo dijo...

hola, estoy completamente de acuerdo con vos, sobre que los que han vivido esto como lo de maria del carmen seria la juventud, afectivamente, me leí el libro dos veces. me gusta. y entiendo el concepto que el autpor queria darle a dicho personaje. he hecho escritos y análisis de esta obra, si te interesa me avisas, y te los comparto.

ana.uribe13@hotmail.com