martes, 25 de enero de 2011

LA VIDA Y MEDIA

Héctor Hérnandez Montecinos

Chile

I

La vida no vale nada
tampoco la muerte
no sé si existan o sean solo colores
de todos modos no interesa
el más allá o el más acá
depende de donde estés
y al final de todo
la distancia es simple luz
Los vivos y los muertos
sufren por igual
lloran de noche y se tropiezan
vagan por solitarios caminos
y nunca están satisfechos
Aparecen y desaparecen
como ofrendas a un dios hambriento
de realidad y realidad
y extrañan los resplandores
del órgano corazón
Vaca dios lo sabe y está junto a mí
Águila dios lo sabe y está junto a mí
ciertamente devengo en ellos
y mis palabras son sagradas
como las constelaciones
por donde entra y sale a su voluntad
la resurrección
pues la balanza a su favor se ha declarado
A este lado del papel o en ese donde lees
el Sol Negro se eleva y se esconde
en las aguas celestes del cerebro
que son los Mares de la Luna
donde penetro como si fueran misterio
Heme aquí Mar de la Serenidad
vuelto loco desde el día de mi nacimiento
Heme aquí Mar del Néctar
bebiendo el veneno nocturno de los hombres
Heme aquí Mar de los Vapores
ahogándome desde los pies hasta el infinito
Heme aquí Mar de las Nubes
esperando el cielo rojo y el arco iris negro
Heme aquí Mar de las Olas
arrastrándome sobre el fin del mundo
Heme aquí Mar de las Lluvias
desnudo y enfermo de geografía
Heme aquí Mar de la Crisis
a punto de morirme de pena y soledad
Mis enemigos ya no pueden huir de mí
pues me he convertido en cada uno de ellos
cada uno de sus miembros
es a la vez cada uno los míos
también las siete serpientes
que se expanden por los vastos cielos
impulsando las semillas de dos letras
para que las siete flores borden las órbitas
y se posternen ante las palabras
que abren y cierran la gloria trágica
Vengo de hace doce años
y conozco el resto del siglo
lo de humano que habitaba en mí
ya no existe
y mis recuerdos han sido extirpados
con sus raíces y algas marinas
Mi faz escondo tras un velo
de casi mil páginas
que son mil culos arios que dan órdenes
y cuya comida favorita
es la vida misma
esa que te rodea en este momento
y te separa sonriente de la multitud
Estoy aquí
en esta noche de tribunal y fiesta
abatida y destrozada
es la verdad
cercenada de sus antepasados
que reinaron sobre las ciudades como lobos
y arrasaron sus mandíbulas y murallas
para que sus leyes no les fueran arrebatadas
por la eternidad
Mírame
el mundo se convierte en un museo de cera derretida
y yo me enfrío
y tirito de terror sobre mis rodillas
mi madre buitre me devora de día
mi padre serpiente de noche
he cometido una abominación
y mi nombre empieza a corromperse
le es repugnante a la Cruz del Sur
y a los Siete Cielos Gramaticales
pues escucha
yo soy todo para la poesía chilena
y la poesía chilena es todo para mí.











Reescritura que hice hace poco más de un año 

del libro de mi amigo Francisco Ruiz Udiel (1977-2011).


Hasta siempre poeta... 



ALGUIEN ME SUEÑA Y ME VE PARTIR



Este poema no será más un poema
quedarán solamente algunas palabras viejas
y polvo
si acaso hubo polvo.

Esperaré que las páginas se desvanezcan
como las aves
devoradas de aire
sin saber qué les espera.

Cada cuatro años un libro
abre una llave
y despierta
hacia una ventana
como si quisiera decirnos
algo desde su cuerpo blanco
y suicida.

Sabemos que ha llorado, lo sabemos,
pero callamos,
sabemos que se aferra
al primer par de ojos que lo encuentran.

Busca ensayar su hambre de vida en mí
en las noches en que paseo por Managua
o cuando no duermo
él me sueña
y calla.

Ni la oscuridad, ni la luz, ni el miedo
podrán apaciguar esta alucinación.

Cuatro millones de madrugadas
se demoraron los árboles
en dar libros.

¿Qué más puedo pedir?

La palabra
es un invento divino
para demostrarnos su desprecio.

Yo soy la lengua muerta de Dios.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Mi resisrente amiga y colega Karen: ¡cuanto has evolucionado en literatura! me ha impresionado esta poesia y que alegría da la perseverancia en la lucha social, eres la pluma continuadora de Mario Benedetti, y declaras tu yo contra el sistema opresor e hipocrita, tu asco hacia el sin sentido existencialista, y exclamas lo que Dios aparentemente calla. Shalóm: Daniel Gerado Martínez Irias "grrr"