miércoles, 20 de mayo de 2015

Tu nombre es un niño moribundo



Tu nombre

Tu nombre es un niño moribundo,
un barrilete sin cielo azul

una sonaja rota y pálida un cuchillo ensangrentado que sostiene mi mano cicatrizada
un corazón que apenas late el último silbato de la noche anterior.
Tu nombre es un carrusel que da vuelta y vuelta y vuelta
y nadie puede pararlo.
Es el último dolor de parto
el olor a hospital infantil.
La soledad de este cuarto a oscuras,
el gemido del grito.
La gritería de los pájaros nocturnos
que me traen remendado tu nombre que es de color verde.
Nada puedo decir esta noche
tu nombre es mi último himno fúnebre.






Tomado del libro Decir tu nombre