lunes, 2 de marzo de 2015

Inger Christensen


Lo efímero

La piedra en la playa se evapora.
El lago perece bajo el sol.
Los esqueletos de los animales
están ocultos bajo las arenas eternas
del desierto.
Las cosas caminan,
mueren una en la otra,
navegan como pensamientos
en el alma del espacio.
Caravanas de arena viva.

¿Es esto una amenaza?
¿Dónde está mi corazón?
Prisionero en la piedra.
Escondido en un lago.
Latiendo profundamente
en un camello jorobado,
que yace en la arena
gimiendo y va a morir.
"




ALFABETO


Los alfabetos existen
la lluvia de los alfabetos
la lluvia que se cuela
la gracia, la luz
interespacios y formas
de las estrellas, de las piedras


el curso de los ríos
y las emociones del espíritu


las huellas de los animales
sus calles y caminos


la construcción de nidos
consuelo de los hombres


luz diurna en el aire
los signos del cernícalo


comunión del sol y del ojo
en el color


la manzanilla silvestre
en el umbral de las casas


el montón de nieve, el viento
la esquina de la casa, el gorrión


escribo como el viento
que escribe con la escritura
serena de las nubes


o rápidamente en el cielo
como con golondrinas
en trazos que desaparecen
escribo como el viento
que escribe en el agua
estilizada y monótonamente


o rueda con el pesado alfabeto
de las olas
sus hilos de espuma
escribo en el aire
como escriben las plantas
con tallos y hojas


o dando vueltas como con flores
en círculos y mechones
con puntos e hilos


escribo como el borde de la playa
escribe una orla
de crustáceos y algas


o delicadamente como con nácar
los pies de la estrella de mar
y la baba del mejillón


escribo como la primavera
temprana que escribe
el alfabeto común
de anémonas, de hayas
de violetas y de acederillas


escribo como el verano
infantil como el trueno
sobre las cúpulas de la linde del bosque
como blanco oro cuando maduran
el relámpago y el campo de trigo


escribo como un otoño
marcado por la muerte escribo
como esperanzas inquietas
como tormentas de luz
atravesando recuerdos brumosos


escribo como el invierno
escribo como la nieve
y el hielo y el frío
y la oscuridad y la muerte
escriben


escribo como el corazón
que late escribo
el silencio del esqueleto
y de las uñas y de los dientes
del pelo y del cráneo


escribo como el corazón
que late escribo
el susurro de las manos
de los pies, de los labios
de la piel y del sexo


escribo como el corazón
que late escribo
los sonidos de los pulmones
de los músculos
del rostro, del cerebro
y de los nervios


escribo como el corazón
el corazón que late
los gritos de la sangre y de las células
de las visiones, del llanto
y de la lengua.



Me apoyo tiernamente en la noche 
con ayuda de una balaustrada oxidada 
encuentro el camino de mi mejilla y mi hombro 
encuentro el camino de mi ternura 
hierro y carne 
El resto son banderas que ondean silenciosas 
interrogando afuera y adentro 
en el espacio de la noche, en el espacio del alma: 
muerte? 
pongo la mano sobre el rostro palpitante 
de la noche 
quito un poco de óxido de mi mejilla.

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