martes, 28 de enero de 2014

Antes de aborrecer el lenguaje

Brevísima reseña al libro de Imperia de Daniela Camacho
Por Karen Valladares






Hablar del dolor, de la enfermedad, de lo oculto, de los remedios para esconder el dolor, volver al dolor cada vez que sea necesario, o tenerlo como si fuese una maldición. Darle una cura al papel en blanco.
Buscar lo sensual donde no lo hay, donde se niega, donde se agiganta, donde aparezca cada vez que se le de la regalada gana. Pensar y huir, inventarse una enfermedad; cáncer.
Pensar que el nombre doloroso de alguien no tiene un sitio definido. Creer que lo despiadado resplandece, que la mutilación de nuestros nombres resplandece. Sentirse seducida por una herida(el pasado, quizá). Dejar de reconocernos. Irse, irse sin importar nada y volver a sentir el dolor de la ausencia, el dolor de eso que odiamos.
Escribir entonces, desde la enfermedad; hablar del tiempo consumido, de ver las horas primeras y últimas irse trás nosotras.
De verlo irse como si fuese el último tren de la estación. Buscar las manos de un hombre, de ese hombre que pronto no existirá, buscar su voz, su huella, la sed que lo trae a una. Y pensar :”el peligro que no se ve no existe” y pensar odio al hombre ausente, y pensar: que somos un campo de batalla antes de aborrecer el lenguaje.