domingo, 10 de febrero de 2013

Follemos



Imagen: Helmut Newton


Follemos
Si quieres follemos hasta morir…
Manuel Vilas



Todavía respira el día.

Todavía mi cuerpo siente,
todavía mis piernas están abiertas,
todavía me encuentro con el cuerpo desnudo,
con los pechos erectos,
el vientre enfurecido.
Mis muslos sudorosos
mis pies descalzos bajo la sábana.
Toda dilatada,
toda yo húmeda
toda la casa excitada
todo el jardín oliendo a sexo.

Yo, la mujer desnuda,
sola, frente a vos,
para que me hagás a tu antojo.
Sacúdime,
estreméceme;
sácame los fantasmas
los espíritus inmundos,
mis demonios.
Arráncame los insomnios y las noches profundas.
Sácalo todo,
sacúdime, alborotá mi pelo, mis ojos.
Mi nombre lánzalo a las paredes, hacelo añicos.
Rómpeme. sin tabú.
Desaparéceme en tu cuerpo
erecto.
Desaparezcamos juntos,
en un grito,
donde nuestras voces se unan en una misma sombra,
una misma silueta, un mismo espejismo,
un mismo suicidio.
Una misma sangre.
Vamos, no hay tiempo suficiente.
Las horas se adelgazan, se vuelven transparentes,
hurañas, indiferentes.
Vamos, follemos hasta que amanezca
y se nos acaben los aullidos, los orgasmos y el Kamasutra.
Follemos vida mía, que nada interrumpa nuestra desnudez 




©Karen Valladares, tomado del libro: Maldita poesía, editorial Grado cero.