miércoles, 1 de agosto de 2012

El poeta Héctor Hérnandez Montecinos prepara el II volumen de 4m3ric4, novisíma poesía latinoamericana

  Foto: Propiedad del autor.
Prólogo
 
Como si de un virus se tratara 4M3R1C4 ha experimentado una profunda mutación genética. ¿A qué me refiero? Esta es la segunda edición del libro, pero a la vez un segundo volumen. Recordemos. 4M3R1C4: Novísima poesía latinoamericana se publicó en Chile el año 2010. En él había 40 autores de todos los países hispanohablantes más Brasil. Todos ellos nacidos entre 1976 y 1986. En el extenso prólogo (adjunto más adelante) se intentaba hacer una genealogía de los proyectos antológicos a nivel latinoamericano y revisar algunos conceptos relativos a la tensión entre civilización y lenguaje.
Aunque manteniendo el idéntico espíritu de dislocación, quiebres, desestabilizaciones, anomalías y extrañezas en el oficio poético esta nueva 4M3R1C4 2.0 se presenta como un otro y un mismo. Es la segunda parte de una trilogía. También estamos frente a 40 autores, ya distintos a los primeros. El rango etario se ha deslizado y sus fechas de nacimiento se comprenden entre 1980 y 1990. El libro se edita ahora en México y este prólogo será definitivamente más austero que el anterior. En aquel comenzaba haciendo referencia al origen de la especie humana en cuanto a su relación con la escritura. Sin duda, una de las convenciones que tenemos con respecto al inicio del proceso civilizatorio que nos define y nos separa del resto de las especies vivas. Si bien es cierto que dicha simbiosis es pertinente creo, hoy, que no es la única. De algún modo la intuición por un origen distinto a ese estaba presente no sólo en el anterior prólogo sino en los textos mismos del libro. Por ejemplo:
La madre que sabe preñar hogueras y esperar al incendio, aunque terqueé el torrente
como epiléptico, aunque la boca se nos llene de algas y no llegue nunca el fuego.
(Ariadna Vásquez, República Dominicana)
entonces quise
cerrar los ojos por cincuenta días y que los peces de fuego regresaran
quise cerrar los ojos y ver que regresabas
(Rafael García-Godos, Perú)
El jinete de la muerte cabalga por su reseca voz de arena y hielo,
Afila sus espuelas y persigue a las bestias por el desierto,
Bautiza sus pasos en nombre del dios de las termitas del fuego
(Roger Guzmán, El Salvador)
todo lo resuelto y consumado
cuando se oían pastar caballos en mi sangre,
herraduras de fuego
en mi lengua nativa
(Javier Alvarado, Panamá)
El fuego se diseminó en mí por una danza. No cambió ningún lugar. Ambos estábamos íntimamente ligados por una misma llama. Frente a frente.
(José Manuel Barrios, Uruguay)
A mí me atraen los poemas que bajaron de las nubes como pedacitos de pólvora Los poemas así estallaron y no tuve tiempo de tocarlos porque son como los fuegos artificiales.
(Yaxkin Melchy, México)
Sea quizá el fuego un origen negado, silenciado o menospreciado. Quiero decir, la conquista del fuego, ya que definitivamente somos la única especie que lo usa en su diario vivir, incluso a tal grado que no podemos pensar en la humanidad sin él. Desde esas primeras cavernas que se iluminaron, se llenaron de gestos y rostros, las paredes se atiborraron de figuras, se calentaron los cuerpos, se bajó el nivel de humedad, se pudo mejorar la preparación de los alimentos o incluso como un arma de defensa contra las fieras hambrientas. Desde esas incansables caminatas por los valles y desiertos del planeta, por los bosques y selvas, montañas y costas. Todo viaje implicaba el fuego tanto como meta simbólica o como recurso material. La agricultura fue posible gracias a terrenos quemados que se enriquecieron de minerales y que dejaron espacio para las cosechas controladas. Minerales y metales fundiéndose. La rueda, las herramientas de trabajo, las primeras estructuras. Objetos rituales y hechizos. Mitos y tradiciones alrededor de grandes fogatas que forjaban comunidad.
Sin duda el fuego, es el otro pilar de la humanidad. La chispa de una cultura que no se interesa por el poder de la inscripción, que no pretende crear una genealogía ni una memoria, sino ser puro devenir, devenir de la oralidad, de la intuición, de la luz de la noche. Dionisiaca y prometeica en su arrobamiento íntimo, circular y transformador. El fuego, a diferencia de la escritura, es una experiencia colectiva, creativa, no jerárquica y transmutadora. Pienso en este fuego y su paso por la alquimia, las máquinas medievales, la energía eléctrica, el laser, la velocidad de la luz, la física cuántica. Sin duda, creo, que la poesía en esencia más que propiamente escritura es fuego, una chispa divina, una llamarada creativa, un incendio mental. Un lenguaje inspirado en la luz, no sólo la que ilumina sino la que devora, también destruye y fulmina. Así pues, la conquista del fuego es también un origen de la civilización.






  ARGENTINA
Juan Salzano (1980)Ezequiel Zaidenwerg (1981) Valeria Meiller (1985)Mariano Massone (1985)
 
BOLIVIA
Jessica Freudenthal (1978)

Emma Villazón (1983)Pamela Romano (1985)Milenka Torrico (1987)
 
BRASIL
Ricardo Domeneck (1977)

Érica Zíngano (1980)Maiara Gouveia (1983)Ismar Tirelli Neto (1985)
 
COLOMBIA
Andrea Cote Botero (1981) Alexander Ríos (1984)

Juan Felipe López (1985)Raúl Martínez (1986)
 
COSTA RICA
Angélica Murillo (1976)

Adriana Sánchez (1980)Diego Mora (1983) William Eduarte (1985)
 
CUBA
Maykel Paneque (1977)Lizabel Mónica (1981)

Jamila Medina (1981)Legna Rodríguez (1984)
 
CHILE
Paula Ilabaca (1979)Diego Ramírez (1982)

Andrés González Berríos (1986)Matías Tolchinsky

(1990)
 
11ECUADOR
Ernesto Carrión (1977)Luis Alberto Bravo (1979)

Andrés Villalba Becdach (1981)Fernando Escobar Páez (1982)
EL SALVADOR
Lauri García Dueñas (1980)Róger Guzmán (1981)Elena Salamanca (1982)Ernesto Bautista (1986)
 
GUATEMALA
Alan Mills (1979)Manuel Tzoc Bucup (1982)

Wingston González (1986)Gabriel Woltke (1988)
 
HONDURAS
Gabriel Vallecillo (1976)Mayra Oyuela (1982)

Karen Valladares (1984)Gustavo Campos (1984)
 
MÉXICO
Omar Pimienta (1978) Yaxkin Melchy (1985)

Manuel de J. Jiménez (1986)David Meza (1990)
 
NICARAGUA
Álvaro Vergara (1982)Ezeq
uiel D’ León Masís (
1983)Hanzel Lacayo (1984)Carlos M-Castro (1987)
PERÚ
Rafael García-Godos (1979)Giancarlo Huapaya (1979) Tilsa Otta (1982)Kreit Vargas (1983)
 
PANAMÁ
Javier Alvarado (1982) Javier Romero Hernández (1983)

Magdalena Camargo Lemieszek (1987)Carlos Marré (1987)
 
PARAGUAY
Óscar Fariña (1980)Maggie Torres (1981)Christian Kent (1983)Sergio Alvarenga (1984)
 
PUERTO RICO
Nicole Cecilia Delgado (1980)Mara Pastor (1980)Rubén Ramos (1983)Xavier Valcárcel (1985)
 
REPÚBLICA DOMINICANA
Ariadna Vásquez (1977) Alexei Tellerías (1981)Ricardo Cabrera Núñez (1983)Neronessa (1988)
 
URUGUAY
Manuel Barrios (1983) Alex Piperno (1985)Santiago Ney Márquez (1986)Magalí Jorajuría (1988)
 
VENEZUELA
Nérvinson Machado (1976) Willy McKey (1980) José Miguel Casado (1985)Francisco Catalano (1986)

1 comentario:

emiliano dijo...

muy interesante publicación.