lunes, 12 de marzo de 2012

Merecido homenaje al poeta José Luis Quesada en San Pedro Sula



MIÉRCOLES 1 DE MARZO DE 2012.

JOSÉ LUIS QUESADA:
UN MERECIDO HOMENAJE

Gustavo Campos, Jorge Martinez, Karen Valladares,Lia Castro, Juan Ramón Saravia, Rodolfo Padilla, Armando Garcia y su Fina esposa, Otoniel Natarén
  
Poetas: Gustavo Campos, Otoniel Nataren, Murvin Andino, Jorge Martínez, Juan Ramón Saravia, Karen Valladares y José Luis Quesada
  
Poeta: José Luis Quesada y Juan Ramón Saravia
Poetas: José Luis Quesada y Jorge Martínez Mejía
Poetas: Juan Ramón Saravia y Karen Valladares
Poetas: Gustavo Campos, Otoniel Natarén y Murvin Andino


Escritor Omar Pinto y Armando Garcia
 
Poeta Gustavo Campos
La vocalista Nidia Bonilla y el guitarrista José Morales
 
Ciudad de San Pedro Sula.- La Logia de Los Poetas del Grado Cero y La Alianza  Francesa de San Pedro Sula realizaron un recital de poesía en homenaje  al reconocido poeta y pintor hondureño José Luis Quesada con el propósito de reconocer su figura imprescindible en las letras de Honduras.

Al evento se hicieron presentes escritores, trabajadores culturales, estudiantes de Letras, familiares, amigos y compañeros de Pepe Luis. Armando García, compañero, amigo y paisano de Pepe Luis estuvo a cargo de la moderación del evento y mostró en distintos fragmentos una amena reseña biográfica del poeta. José Luis Quesada destacó siempre en la poesía, desde niño, y no es extraña su incursión en la pintura,  siempre dibujó. Su legado a las letras y la plástica del país es invaluable, subrayó.

Después de un largo silencio de casi 25 años, José Luis Quesada retorna cargado de una inusitada espiritualidad y un nuevo libro, aún inédito, El hombre que regresa.

El homenaje inició con el registro de su firma en letras doradas en un bastidor de tela negra. El acto atrajo la atención de los medios de comunicación y los asistentes al evento. A continuación, la joven Lía Marcela Castro, coordinadora de eventos de la Alianza Francesa dio la bienvenida a los asistentes, agradeciendo su presencia, para luego entregar la conducción al reconocido escritor hondureño Armando García, quien  presentó a los poetas invitados.

De una manera muy amena, Armando García presentó varios fragmentos biográficos de Pepe Luis Quesada, destacando su prematura inclinación por las letras y la plástica. José Luis Quesada comenzó a sorprender a los siete años con sus poemas, y llenaba sus cuadernos de dibujos, por eso a nosotros nunca nos fue extraño que ganara premio tras premio literario y se lanzara a pintar con el mismo nivel de calidad artística que en su poesía.

Cada uno de los poetas invitados al recital, leyeron un poema de José Luis Quesada y dos de su propia autoría. José Luis Quesada leyó su nueva propuesta de El hombre que regresa y luego mantuvo un conversatorio con los asistentes. El escritor Omar Pinto le entregó un presente al poeta homenajeado, consistente en un retrato al carbón. Los poetas del Grado Cero hicieron entrega de la DECLARACIÓN DE POETA PREDILECTO a través del escritor Jorge Martínez Mejía quien consideró que es un error que la obra de José Luis Quesada no aparezca en cualquier antología de literatura hondureña o centroamericana. Al finalizar, se realizó un brindis en honor al homenajeado y una sesión de fotos para la memoria del evento.

Los poetas participantes en el recital fueron: Gustavo Campos, Otoniel Natarén, Murvin Andino, Jorge Martínez Mejía, Juan Ramón Saravia y Karen Valladares. También participó el dúo musical integrado por Nidia Bonilla y José Ramón Morales.

José Luis Quesada nació en Olanchito en 1948. Realizó estudios de Filología en Costa Rica. Ha sido catedrático de letras en la Universidad Nacional y funcionario del Ministerio de Cultura y las Artes. Perteneció a los grupos literarios “La Voz Convocada” y “Tauanka”. Su libro “Porque No Espero Nunca Más Volver”, resultó finalista del concurso de poesía convocado en Costa Rica, en 1974, por el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes. En 1979, su libro “Cuaderno de Testimonios”, resultó finalista del Premio Casa de las Américas, en Cuba. Ese mismo libro gana posteriormente, en 1980, el Premio de Poesía convocado por la Universidad Nacional. En 1981, su libro “La Vida Como Una Guerra”, fue finalista del Premio de Poesía auspiciado a nivel latinoamericano por EDUCA, en Costa Rica. En 1985, su libro “Sombra del Blanco Día”, obtiene el Premio a nivel centroamericano de Poesía “Juan Ramón Molina”, convocado por el Ministerio de Cultura y las Artes de nuestro país. Obra publicada: El Falso Duende (1994), Porque No Espero Nunca Más Volver (1974), Cuaderno de Testimonios (1981), La Vida Como Una Guerra (1982), La Memoria Posible (1990).