miércoles, 2 de noviembre de 2011

Giuseppe Ungaretti

Poeta y traductor italiano nacido en Alejandría, Egipto, en 1888.


Pasó su infancia y adolescencia en Alejandría mientras su padre trabajaba en la construcción del Canal de Suez. En 1912 viajó a Paris, estudió en La Sorbona y trabó amistad con intelectuales famosos de la época. De regresó a Italia en 1914, se enroló como voluntario durante la Primera Guerra Mundial. Dos años después publicó sus primeros poemas bajo los títulos "El puerto sepultado" 1916 y "La alegría"1919.

A partir de 1921 trabajó como periodista en Roma, publicó su obra más conocida "Sentimiento del tiempo" en 1933 , y luego, en 1936, se radicó en Brasil oficiando como profesor universitario.

Regresó a Roma en 1942, enseñó literatura moderna, publicó "El dolor" en 1947 y la compilación de su labor poética entre 1942 y 1961, bajo el título "La vida de un hombre". En los últimos años de su vida tradujo al italiano obras de importantes autores.

Falleció en Milán en junio de 1970.
 
 
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Poemas
 
No gritéis más
 

Dejad de matar a los muertos,
no gritéis más, no gritéis,
si les queréis todavía oír
si esperáis no perecer .

Tienen un susurro imperceptible,
no hacen más rumor
que el crecer de 1a hierba,
alegre donde no pasa el hombre.


Final

" Ya no ruge el mar
ya no murmura el mar
sin ningún sueño el mar
es un campo triste, el mar.
Hace piedad el mar, el mar.
Oscuras nubes mueven el mar, el mar.
Los débiles humos abandonaron la cama del mar, el mar.
El mar se ha muerto, mira el mar, el mar. "



Junio, de La Alegría


 Cuándo haya muerto para mí esta noche
y como si fuera otro pueda mirarla y dormirme
al susurro de las olas que terminan
enredándose en el cerco de aromas de mi casa.
Cuándo me despierte en tu cuerpo
que se modula como la voz del ruiseñor
y se extenúe como el color luminoso del trigo maduro
en la transparencia del agua
el oro de seda de tu piel se escarchará de negro.
Liberada de las losas retumbantes del aire serás como una pantera
en los tajos movedizos de la sombra te deshojarás
rugiendo muda en ese polvo me sofocarás
luego entornarás los párpados.
Veremos nuestro amor reclinarse como la tarde y
serenado en el horizonte de betún de tus iris morirme las pupilas.
Ahora la humedad del aire se cerró como a esta hora
en mi país de Africa los jazmines.
He perdido el sueño
oscilo en la esquina de una calle como una luciérnaga.
Morirá para mí esta noche? "





Vagabundo


(Campo di Maily, mayo de 1918).

En ninguna
parte
de tierra
me puedo
acoplar


A cada
nuevo
clima
que encuentro
hallo
languidescente

que
de otrora
ya me había
acostumbrado


Y me separo siempre
extranjero
Naciendo
venido de épocas demasiado
vividas

Gozar un solo
minuto de vida
inicial
Busco un país
inocente






1 comentario:

doble visión dijo...

Karen, no conocía este poeta. Gracias por difundirlo.

Saludos