miércoles, 6 de julio de 2011

Un viejo cadáver exquisito encontrado en la camisa de Edilberto Cardona Bulnes



Fotografìa: Karen Valladares


También tengo una fotografía parlante

y un murciélago.
Enciendo la lámpara y tomo la tijera
para cortar mis viejos trapos
que me gustaba ver caer
con botones y todo,
hebra por hebra,
al césped donde los
niños reían con su sol aplastado
y su magia temblorosa
de siglos.
Ya no cae la lluvia.
Cerca de mis viejos zapatos,
agazapado,
un ángel intenta encender el ventilador,
ya muerto,
con flores y otras pendejadas similares.
Descendido al simple
juego
de olvidar mis cosas,
por fin estoy de pie.


Soy Edilberto Cardona Bulnes,
he vuelto,
y me nombrarán Enrique.


© Jorge Martínez Mejía