domingo, 19 de diciembre de 2010

Algunos poemas del poemario La quinta esquina del cuadrilatero, de la poeta tica, Paola Valverde Alier














Foto: Karen Valladares


PRIMER ASALTO

Una vez me dijeron que el boxeo
era un deporte para varones.

Miré mis manos angelicales
mis uñas acrílicamente despreciables.
Pensé en los griegos
la lucha, el box
mis enemigos del colegio
y los tugurios del amor.
Una a una
las fui arrancando con mis dientes
las iba escupiendo por encima de los puentes
sin mirar en cuál sombrero
en cuál acera
en dónde caería
y perdería mi inocencia.

Días más tarde
desnudas y animales
las garras fueron convirtiéndose en puñales…


PERRA DE PAVLOV

Mi nombre de combate es Perra de Pavlov.
Seré campeona
cuando las peleas
dejen de estar arregladas
por el Destino.
En mis puños cerrados vive
una piedra,
abiertos
una mariposa.
Vuelan de cualquier manera.
Comprende,
no te puedo amar.


PROTECTOR BUCAL

Es mejor que te calles Billy
no sueñes con ser Don King.
Siempre me dejas el perfume
a jabón contra las pulgas,
y esta cadena
que me ahorca al huir.
Sin boletos
sin avión/ sin recompensa
sin pagarme la dieta
y el desgaste en la pelea.

Aún resiento mi primera caída.

No perdono si me tumban,
no te perdono.


GANCHO

Cuélgame a la par del saco
y lanza un gancho
que reviente los dientes
de la hora en que te conocí.
Quítame el abrigo
la capucha/ los anteojos
las manos de encima
los orgasmos y las risas.
Mi buena memoria para retener poemas.
Quítame las piernas cuando hurguemos otros cuerpos
arráncame lo cursi
la grasa de los platos.
Quítame el deseo de escuchar a Sabina,
que no se note
que no digan que aún sigo enamorada
que se engañen
que me piensen santa
que no pregunten más por ti.
Y si derribas la carga
evades impuestos
y extingues los malos pensamientos,
regrésame de vez en cuando a las películas
con un “stop” para alguna batalla
y acabemos a medias
sin tenernos que acabar
que de no ser por tu cuarto hoy serías un fantasma.