domingo, 19 de septiembre de 2010

Brevisíma selección poética de Antonia Pozzi


GRITO

No tener un Dios
no tener una tumba
no tener nada firme
sino,
sólo cosas vivas que se escapan;

Existir sin ayer

existir sin mañana
y cegarse en la nada

-socorro-

por la miseria que no tiene fin.


TIEMPO

I
Mientras tú duermes,
pasan las Estaciones
sobre la montaña.
Allá arriba, la nieve,
desbordando de vida al viento:
tras de la casa, el prado habla; la luz bebe huellas de lluvia en los senderos.
Mientras tú duermes, pasan años de sol entre las cimas de los alerces y las nubes.

II
Puedo coger los muguetes,

mientras tú duermes,
porque sé dónde crecen.
Y mi verdadera casa, con sus puertas y sus piedras,
esté lejana y no la encuentre más;
pero vaya errando por los bosques,
eternamente;

mientras tú duermes y los muguetes crecen sin tregua.
(Traducción: Mariano Roldán)


El pasillo de las monjas

Quizás tengas razón:
quizás la verdadera paz

sólo pueda encontrarse en un lugar oscuro como éste,
en un corredor de colegio
donde las niñas se pasean cada día

dejando en las paredes
abrigos y capuchas;
donde los ancianos pobres que vienen a pedir
se contentan con unas pocas monedas
ofrecidas por Dios;
donde temprano en la tarde, por culpa de las ventanas estrechas,
se encienden las lámparas y no se espera ver morir la luz,
ver morir el color y el relieve de las cosas,
pero se va al encuentro de la noche
con otra luz encendida
en lo alto
y el alma que arde no sufre la revelación de la sombra.

Milán, 12 de noviembre de 1931


Desbordamiento


Por tanta vida que llevo en la sangre
tiemblo en el vasto invierno.
Y de pronto, como por una fuente que se desata en la estepa,
una herida que en el sueño se reabre,
nacen pensamientos en el castillo desierto de la noche.
Criatura de fábulas,
por las mudas habitaciones
donde se consumen las lámparas olvidadas,
transcurre leve una palabra blanca:
vuelan palomas desde la azotea como en un paisaje de mar.
Bondad, regresas a mí:
se deshace el invierno en el desbordamiento de mi sangre más pura,
el llanto aún puede ser nombrado dulcemente perdón.

12 de enero de 1935


Desconfianza

Tristeza de estas manos
pesadas
que abren las llagas más leves por dejar una impronta
tristeza de esta boca que dice tus palabras
entendiendo otras cosas—
:
esta es la forma de la más desesperada distancia.
16 de octubre de 1933

Traducción Carmen L.Ferro

1 comentario:

guillo dijo...

desgarradarora poeta...la acabo de conocer me cautivo ...muy bueno tu espacio guillo