lunes, 5 de abril de 2010

Poesía joven de Chile.

Poetas nacidos entre 1970 y 1984


Yanko Gonzales
1971


EL SALÓN DE T

"FUMANDONOS PUNTO ROJO
Reducimos a fierrazos
Al matón de la puerta
Que se dice
El dueño de la Disco
El
vivo saca una fogueo pirateada
Y nos repliega a tunazos
La guatona new wave se quiebra de cariño
El ruido baja a los Depeche Mode
Que tecnifican el aire en Ajonegro
De chasca al Salón de T 2
Le dieron por la espalda al Caduga
Cuando la sangre se confunde
Con la pálida del cuerpo
-Hoy pisco de 40° Hoy chicha en anilina-
Caduguita lanza un grito de muerte funky
QUE HUMANIZA NUEVAMENTE EL AIRE
QUE HUMANIZA NUEVAMENTE EL AIRE
QUE HUMANIZA NUEVAMENTE EL AIRE"


Germán Carrasco
1971

Kermesse

¡pero si es casi prosa! no hay claridad conceptual
¿a qué explicar absolutamente todo? es más insípido que comida de enfermo
truquea traducciones y las sirve en platos frescos
no se la puede con los metros no se la puede con el verso libre
nada que decir a quién le interesan sus amoríos
muy académico muy marginal
una pálida copia de______________…
hispanizante no ha leído a los clásicos hispanos
ha leído demasiados clásicos muy provinciano
nada bueno puede salir de las cloacas santiaguinas sus endecasílabos machacan
demasiada métrica no tiene prosodia mucho adjetivo
un feminismo trasnochado oracular, pretenciosa
bueno, reconozco un par de versos notables que he leído en una poeta mexicana
muy católico su rupturismo aburre se le secó el pozo
no hay profundidad no hay trasfondo religioso
dicen que es antisemita demasiada lectura de poetas judío-americanos
se acostó con el jurado le prometió caviar al jurado
fumó hierba con el jurado
lo vieron en provincia con el jurado en un bar de dudoso gusto y reputación
esa barba hippie esa pinta de milico pobre un punk de Nueva Quillahue
ese terno de tinterillo el tono de maricón rasca

Pura mierda.



ALEJANDRA DEL RIO
1972

EPÍLOGO

No sé en qué momento perdí la fe en la belleza
Puede ser que le haya encontrado su corazón de mentirosa
en todo caso la usé y no me importaba que mintiera
porque mientras fuera bella
bien podía alimentar mis pájaros carnívoros.

Pero un día ya no les bastó con contemplarla
los pájaros empezaron a exigir sentidos
no se saciaban si no se los traía.

Encontraba los sentidos repartidos por mi cuerpo
en el antebrazo tenía escrita una ley precisa
era necesario siempre no olvidarla
en el pecho había copiado su sentencia la libertad
qué hacer si en el ombligo
el bien común estiraba su condena
así a mi espalda la encorvaban los deberes más excelsos
yo alimentaba con estas cosas importantes a mis pájaros.

Cuánta hambre tenían y sin embargo vomitaban.

Desesperada me volqué al sentimiento
lo hallé hecho un esqueleto
de carnívoros sólo les quedó el deseo
y yo amaba a mis pájaros
no soportaba verlos sedientos.

Probé a recetarles compromisos
les dio taquicardia y perdieron garras.

Supuse que necesitarían tradición
se me chuparon agobiados de retornos.

Nada en el mundo los hacía feliz
cuando llegaba con novedades
corrían a esconderse, perdían el valor.

Casi murieron cuando encontré
un lugar para ellos en los estantes.

Pobres pájaros míos
no los quise muertos
los dejé alimentarse en mi cabeza
allí encontraron su sitio
un bocado de sangre
un lecho de tinta.



Antonia Torres
1975

SEGUNDA INMERSIÓN
Andre Racz en la memoria.

«La memoria arroja y deja en seco
una multitud de cosas retorcidas;
una rama retorcida en la playa,
devorada; lisa y pulida
como si el mundo rindiera
el secreto de su esqueleto,
rígido y blanco».
T. S. Eliot

Llevarse de la vida solamente
algunos tesoros encontrados en la arena:
trozos flotantes, boyas de madera, brillantes colores,
conchas, caracoles
los restos que sobreviven de un desastre náutico
los pequeños tesoros reunidos
cada verano
dispuestos a lo largo de la costa
para descifrar el paisaje.

Cada piedra tiene aquí su correspondencia
sus concavidades en mordisqueadas rocas,
se coleccionan piezas, redes
en donde cada espacio vacío del rompecabezas
quema como la sal
en los surcos de las manos de los pescadores.

Sólo restos,
pedazos dispersos de un libro benévolo
materia encontrada al azar para leer las señales,
el íntimo mapa de la existencia.



Damsi Figueroa

1976

AUTORRECONOCIMIENTO

Yo no soy la que se pierde
tan pronto como se la encuentra
El amor en mí no se toca
se escribe
Yo no soy la piadosa con los hombres de poca fe
no intercambio los calzones con nadie
En cambio asumo la desvergüenza
de una desnudez colectiva
en una casa de playa
o en una playa a secas
Yo no escribo para nadie
aunque intente escapar
y evite sacarte al baile
tus malabares y piruetas
siempre exigen un aplauso cerrado
es decir, una palabra
Yo no me complico la vida
omitiendo adverbios y conjunciones
Patino por la hoja y tapo los surcos amargos
con la sangre de mis amigos
Yo no hago el amor
lo desarmo
por el puro gusto de volverlo a armar
una y otra vez
hasta tener sexo
para olvidarme del amor
y de todos ustedes




Gloria Dunkler
1977

SAUCES FRENTE A LA PLAYA

Estamos en el centro de la arena
y has decido enfrentarme, domar el corazón de esta foránea.
Pronto soltarán a la bestia de su jaula,
hambrientas, las felinas se pasean.
Pero tú lograrás vencer el enojo,
zafar de sus artimañas, darle vuelta,
acallar sus fauces con un golpe de tu escudo,
empujarla a tu red, mansa y overa.
Apuesto mi alma, auguro la victoria,
imagino que soy domada por un beso tuyo,
que rasguñas mi monte, que talas mi arboleda.
Que me tienes en prisión, sumida en arenales,
que me induces al amor
recostada sobre piedras calientes.



No hay comentarios: