sábado, 21 de marzo de 2009

Brevísima colección de poesía erótica japonesa


CANCIÓN DE AMOR DEL PRINCIPE MAGARI

Recorriendo en vano la tierra de las ocho islas
he buscado sin frutos una esposa.
Cuando en Kasuga,
y bajo un cielo primaveral
escuhé
acerca de una belleza refinada.
Epujé
la puerta de ciprés
de la casa inmersa en la esplendida floresta
y entré.
Toqué sus pies.
La hice mi esposa.
Tomé su cabeza.
Como mi mujer la tomé.
Me rodeó con sus brazos
y yo, a cambio,
lo mismo le hice con los míos.
¡Con nuestros brazos enlazados como enredaderas
caímos ondulantes
y, pasado el tiempo, dormimos dulcemente
hasta que un gallo cantó en la campiña!
-¿Es un ave en el páramo
o un faisán el que canta?
Antes de que yo pudiera decirle
todas las cosas de amor que deseaba manifestarle
el sol se levantó...
¡Oh, mi bienamada!

(compuesta en el 573 de n.e.)


Entrevé tu placer
a través de la abertura
de mi cortina de bambú.
Mi madre me vigila celosamente
mas, si acaso asomara,
le diré que el viento
es quien ha entrado.

(Anónimo del siglo VIII)


DEL KOKINSHU


Puesto que en él pensaba
conforme me adormecía,
¿será que sentí su presencia?
si hubiera sabido que un sueño era
hubiese procurado no despertar.

(Ono no Komachi, fines del siglo IX)


DEL NIHONGI

La almohada


De noche, cuando concilio el sueño,
converso con mi almohada:
-¡Escucha almohadita!
¡Amo! ¡Amo!

(Anónimo)


(Tomado del Makura)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Kirare taru
yume wa makoto ka
nomi no ato